ZACATECAS. De las 5 mil hectáreas (ha) de chile de la región Fresnillo, Morelos, Calera de Víctor Rosales y Villa de Cos, alrededor de 2 mil 500 se perdieron por las granizadas y otros factores, informó el presidente de Agricultores de Áreas Agrícolas y Pecuarias de Zacatecas, Alberto de Santiago Murillo.
Explicó que las pérdidas obedecen a la combinación de factores climatológicos, como las lluvias, y la incapacidad económica de muchos productores para fertilizar, controlar plagas o prevenir enfermedades en los cultivos.
Además, aseguró que los daños alcanzan prácticamente todas las zonas donde la producción agrícola se desarrolla bajo condiciones de riego.
“PRECIOS NOS ESTÁN MATANDO”
“Del otro 50 por ciento que queda, nos están matando los precios”, sostuvo De Santiago Murillo, al acusar que los principales beneficiados son los intermediarios, mientras los productores trabajan con pérdidas.
Lamentó que el chile, la cebolla, el tomate, el jitomate y el tomatillo enfrentan una severa caída en su valor comercial, lo que agrava la crisis económica del sector.
Consideró que la ausencia de una legislación que regule los mercados agrícolas permite que los comercializadores impongan precios que no corresponden a los costos de producción, por lo que insistió en la necesidad de establecer mecanismos que otorguen mayor protección al campo.
Asimismo, advirtió que las condiciones climatológicas continúan siendo desfavorables, ya que las variaciones de temperatura y humedad favorecen la aparición de plagas y enfermedades, lo que incrementa los costos de producción en un momento en que muchos agricultores carecen de liquidez para adquirir fertilizantes, insecticidas o fungicidas.
El presidente de Agricultores de Áreas Agrícolas y Pecuarias alertó que numerosos productores de temporal aún no pueden iniciar la siembra por la falta de recursos para comprar semilla o diésel, mientras el precio del frijol permanece entre seis y ocho pesos por kilogramo, que calificó de insuficiente para garantizar la rentabilidad.
“Lo que se dice es una cosa y lo que sucede es otra”, expresó, al asegurar que el campo zacatecano enfrenta uno de los momentos más complicados de los últimos años por la combinación de fenómenos climáticos, bajos precios y escaso respaldo institucional.
