MONTERREY. Aunque Estados Unidos sigue siendo el principal emisor de inversión extranjera directa (IED) en México y en América Latina, el avance de China se ha acelerado a partir del 2019, sobre todo en sectores altamente estratégicos como automotriz, minerales diversos e infraestructura digital, señaló un análisis del Atlantic Council.
El estudio elaborado por José Antonio González Anaya, ex titular de la Secretaría de Hacienda en México y actual miembro del Consejo Asesor del Centro para América Latina Adrienne Arsht, y por Martín Cassinelli, director asociado del mismo centro, evidenció la trayectoria de IED de EU y China, que se ha dirigido principalmente a México y Brasil.
Sólo que China, además de aumentar su IED en México en el sector automotriz y en Brasil en el de infraestructura digital, está apostando por Perú, Chile y Argentina, donde hay minerales estratégicos que deberían de ser prioridad para EU.
«La inversión extranjera directa china en proyectos nuevos en América Latina y el Caribe fue modesta y relativamente estable durante la mayor parte de la década de 2000 y principios de la del 2010, con un promedio de apenas mil 500 millones de dólares anuales en todos los sectores entre 2005 y 2012».
Pero la aceleración posterior al 2020 es la característica que define la historia de la inversión china en la región, con un promedio que casi se triplicó, pasando de 5 mil 500 millones de dólares en el 2020 a 13 mil 100 millones de dólares en el 2024, describió.
«Dentro de esa aceleración, dos sectores impulsan casi todo el crecimiento: La minería experimentó un fuerte crecimiento, pasando de un promedio de mil 400 millones de dólares anuales entre el 2005 y 2012 a 2 mil 900 millones de dólares entre el 2020 y el 2024, alcanzando un máximo de 5.700 millones de dólares en 2023. Esta es la expresión más clara de la estrategia de China orientada a los recursos en América Latina y el Caribe.
«La manufactura también creció significativamente, pasando de mil 300 millones de dólares anuales entre el 2005 y el 2012 a 3 mil 400 millones de dólares entre el 2020 y el 2024, año en que llegó a 5 mil 200 millones de dólares. La inversión en el sector automotriz impulsó este crecimiento, especialmente a medida que los fabricantes chinos de vehículos eléctricos (VE) ampliaron su capacidad en Brasil y México».
El documento señaló un posible cambio en la estrategia de inversión china, ya que en el 2025, ByteDance anunció una inversión de 40 mil millones de dólares en centros de datos en Brasil, convirtiendo al sector digital en la mayor inversión china en infraestructura digital en América Latina y el Caribe ese año.
