CONCEPCIÓN DEL ORO. Tras ayudar a trasladar durante dos meses a 30 personas hasta una clínica de rehabilitación de adicciones en Monterrey, Nuevo León, Mario Ramos Ochoa decidió inaugurar, como parte de su propia recuperación, uno de estos centros en el municipio.
Mario Ramos, también conocido como El Chamán, abrió este fin de semana las puertas de la Clínica Nueva Esperanza, que brindará apoyo integral a personas que sufren alcoholismo o drogadicción. El espacio cuenta con personal especializado en psicología, psiquiatría, trabajo social, médico general y enfermería.
Aclaró que todos los trabajadores tienen cédula profesional para la atención de los pacientes, además acudirán de manera regular especialistas desde Monterrey para dar orientación y consejería.
En entrevista, El Chamán recalcó la importancia de aperturar una clínica para rehabilitar personas con drogadicción o alcoholismo, al mencionar que, según su experiencia, en la población hay un 80 por ciento de necesidad de este tipo de atención.
Asimismo, expuso que un 50 por ciento del sector de los jóvenes “está mal, necesita ayuda [por tener problemas de este tipo]”.
RECUPERARSE Y AYUDAR A OTROS
A través de sus redes sociales, Mario Ramos se presentó como un servidor de dios que abrió un grupo de ayuda “a la banda”. Además, detalló que comenzó a recoger y trasladar personas con alguna adicción hasta una clínica de Monterrey para poder rehabilitarse, labor que comparó con la Patrulla Espiritual.
Sobre este trabajo, explicó que primero aprendió la forma correcta de trasladar a una persona bajo los efectos del alcohol o de alguna droga en una camioneta de servicio público de carga liviana.
Lo anterior, reconoció, no fue no fue fácil porque antes debió aplicarse en el comportamiento que pudieran tener durante el transcurso. Pese a ello, destacó que hasta el momento es adoptante de tres jóvenes.
El Chamán relató también que, tras estar internado en dos ocasiones, determinó crear una clínica de rehabilitación apoyándose de su propia experiencia. “Yo mismo llevé un tratamiento de siete meses, no fue nada fácil, tuve que pasar por mucho, pero aproveché mi situación para tomar pláticas de consejería”, resaltó.
Esta motivación, continuó, lo llevó al siguiente paso de su recuperación: proponerse a servir y ayudar a otros que, como él, padecían de alguna adicción. De esta manera, comenzó el proyecto establecido en Concepción del Oro, “porque ya no quise volver a sufrir ni a recaer en lo mismo y vivir una vida normal”.
Resaltó que al abrir la Clínica Nueva Esperanza asume un compromiso y una responsabilidad, ya que será la primera unidad de atención en el semidesierto zacatecano que integra cuatro municipios: Mazapil, Melchor Ocampo, El Salvador y Concepción del Oro.
INGRESO A LA CLÍNICA
Ramos Ochoa detalló que, de acuerdo con las políticas de atención, este espacio para superar adicciones en la región no es un anexo, sino una clínica con capacidad para albergar hasta 30 personas mediante una agenda de tratamiento de siete meses.
Aclaró que esta clínica es de servicio particular, por lo que las familias deben pagar 1 mil 800 pesos por el ingreso del paciente, además de 700 pesos semanales y la despensa para su alimentación.
Como parte de la apertura de la clínica, El Chamán otorgó becas para los tres primeros pacientes que arriben al lugar, que ya cuenta con su primer inquilino en el albergue.
Asimismo informó que el director de Clínica Nueva Esperanza, Luis Enrique Bernal Torres, será el responsable de la marcha y el cumplimiento de las reglas establecidas para el centro de rehabilitación.
Reiteró que la clínica cuenta con todos los permisos ante la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), cumplimentando la normativa NOM-028-SSA2-2009 que regula la operación de los centros de tratamiento y control de adicciones.
Además, tiene todos los permisos correspondientes del municipio, la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) y la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
PROCESO DE INTERNAMIENTO
El procedimiento de curación probable es de siete meses, por lo que quienes arriben a Clínica Nueva Esperanza serán valorados por un médico y enfermero, así como por un psiquiatra y un psicólogo para evaluar su salud mental.
Los posibles pacientes también deberán someterse a una prueba antidoping para conocer exactamente cómo llegan y la forma de trabajar con ellos.
De acuerdo con las etapas de curación, el primer paso es valorar al paciente durante tres días para conocerlo, analizar su problema y emitir un expediente clínico. Posteriormente se cumple con algunas tareas de aseo y participación en grupos de autoayuda, a los que también deberá integrarse la familia.
En este punto, El Chamán enfatizó la importancia de la familia en la recuperación de un paciente, por lo que deberán involucrarse de manera estricta para establecer reglas y darle refuerzos de atención.
Resaltó que otra labor obligatoria es la lectura de la Biblia, al considerar que entregar su sanación a dios es indispensable para su recuperación.
Una vez que la persona esté en condiciones, podrá realizar actividades recreativas al aire libre en el patio de la clínica, el cual fue acondicionado para ello.
