ZACATECAS. Este fin de semana, niñas, niños y jóvenes se dieron cita en el Museo de Arte Abstracto Manuel Felguérez para aproximarse al arte, ya no solo como espectadores, sino como intérpretes y artistas, pues tras un recorrido por la sala de los Murales de Osaka y la exposición Todo es sugerente, de Lilia Carrillo, pudieron crear sus propias piezas.
Esto formó parte del taller El Sonido del Color, a cargo de Sara Miranda, artista y promotora cultural. “La idea del recorrido fue que los asistentes pudieran crear luego de haberse empapado de la experiencia que les dejan las obras de la pintora mexicana, e inspirándose también en los sonidos de la música, que estuvo a cargo de Andrés Rodríguez Zarazúa.
De esta manera, continuó, se pudo crear un puente entre los asistentes y el trabajo de una artista mexicana que es reconocida como una figura fundamental del abstraccionismo en México.
“La música y los sonidos pueden funcionar con el abstraccionismo porque nos permite no irnos a crear figuras como una manzana, sino lo que sentimos”, explicó.
ACERCAMIENTO A CARRILLO
La promotora cultural puntualizó que el taller también tuvo el objetivo de acercar a la juventud la obra de Lilia Carrillo, una figura destacada de la Generación de la Ruptura en México que tuvo un importante desarrollo entre las décadas de 1950, 60 y 70.
A la par, destacó que gracias a esta aproximación se pudo reflexionar sobre el papel de la mujer dentro de la historia del arte nacional. “Es de suma importancia que las nuevas generaciones conozcan referentes femeninos que contribuyeron en la transformación de los lenguajes artísticos del país”.
INTERPRETACIONES
El Sonido del Color buscó acercar a los participantes a formas distintas de interpretar el arte contemporáneo, alejándose de la idea de que la obra debe explicarse o entenderse de una sola manera.
Al respecto, Sara Miranda enfatizó la importancia de que las infancias y las juventudes reconozcan los museos como espacios propios, accesibles y, sobre todo, que no constituyen “un privilegio, sino un derecho”.
Las piezas creadas por los asistentes permanecerán expuestas en el Museo de manera temporal, como resultado de esta experiencia donde el arte puede escucharse y sentirse.

