En un día dos jóvenes se quitaron la vida. Uno, de 18 años, lo hizo al interior de su hogar y tres horas después, otro muchacho, de 24 años, hizo lo mismo en su domicilio. Ambos casos ocurrieron el 25 de mayo en la capital zacatecana.
Semanas más tarde, entre el 11 y el 13 de junio, se registró un suicidio por día en Fresnillo. De estos casos se tuvo conocimiento por los llamados de auxilio realizados a los cuerpos de emergencia, aunque ninguno de ellos logró evitar los desenlaces fatales.
Las cifras oficiales revelan una realidad preocupante: la tendencia creciente del suicidio en Zacatecas, donde la mayoría de las víctimas son hombres. Durante el año pasado, 128 personas acabaron con su vida, una cifra superior a los 117 casos contabilizados en todo 2024, según datos de la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE).
DESPUÉS DE LA PANDEMIA
Las muertes autoinfligidas mantienen un incremento sostenido en los últimos años, después de la pandemia por la COVID 19, reconoce Marco Gerardo Pineda Morales, jefe del Departamento de Salud Mental y Prevención de Adicciones de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ).
En lo que va de este año han sido documentados 71 suicidios en la entidad, más de la mitad de todos los registrados durante 2025, de acuerdo con la estadística de la Fiscalía, con corte al 16 de junio.
Sin embargo, Pineda Morales advierte que el número de muertes autoinfligidas podría ser mayor. Existe un subregistro asociado a factores familiares y religiosos, así como a los procesos periciales que deben concluir para confirmar que una muerte corresponde a un suicidio.
Explicó que los casos comenzaron a incrementarse después de la pandemia por la COVID 19, periodo en el que también se observó un aumento de síntomas depresivos y otros trastornos relacionados con la salud mental.
Antes de la contingencia sanitaria, recordó el funcionario de la SSZ, las cifras mostraban una tendencia a la baja atribuida, en parte, a la implementación de programas nacionales de prevención.
HOMBRES SUICIDAS
Detrás del suicidio hay múltiples causas. Marco Gerardo Pineda recalcó que los factores que llevan a una persona a quitarse la vida son distintos en cada caso, aunque existen prevalencias o patrones recurrentes.
En las mujeres, detalló, los suicidios suelen estar relacionados con violencia familiar, conflictos emocionales y rupturas de pareja. En los hombres predominan factores vinculados con problemas económicos, pérdida de empleo y dificultades para afrontar situaciones de crisis.
“El suicidio es un fenómeno que refleja un dolor emocional que está padeciendo una persona, a un grado de ser insoportable. Entonces, para paliar ese dolor o darle alguna salida, decide terminar con su vida”.
Además, ahondó, la ideación y la conducta suicida suelen estar asociadas con padecimientos como depresión, ansiedad y adicciones, así como con episodios de abstinencia o consumo de alcohol y drogas.
Las estadísticas reflejan que en Zacatecas son los hombres quienes más se suicidan. La proporción es de dos varones por cada mujer, alerta el jefe del Departamento de Salud Mental de la SSZ, quien considera que este indicador está relacionado con la forma en que los hombres gestionan sus emociones y con determinadas condiciones sociales.
“Porque, queramos o no, hoy en día sí hay muchos recursos para apoyo a la mujer, pero qué tantos de esos recursos también están dirigidos hacia el hombre en una condición vulnerable. Más, si estamos en una situación así, de cada dos hombres por una mujer”, reflexiona.
En distintas partes del mundo junio ha sido declarado el Mes de la Salud Mental Masculina, con el objetivo de romper el estigma que rodea a los hombres al momento de pedir ayuda, visibilizar la depresión y reducir las altas tasas de muertes por suicidio.
En redes sociales circulan videos de influencers y especialistas que buscan concientizar a los varones de que expresar emociones no es una muestra de debilidad, sino al contrario, de fortaleza.
Pineda Morales señaló que las estadísticas muestran que los suicidios son más frecuentes entre personas de 25 a 40 años, aunque alertó de que recientemente se detectaron casos entre adolescentes y jóvenes, un sector en el que también se observa un incremento de ansiedad y depresión, situación que encendió alertas entre las autoridades sanitarias.
Al respecto, advirtió que el uso intensivo de redes sociales y dispositivos electrónicos contribuyeron al aislamiento de niños y jóvenes de sus familias y entornos cercanos.
El especialista identificó que entre los adultos mayores comienzan a registrarse también muertes por suicidio, lo que atribuyó a la depresión asociada al abandono, la soledad y la sensación de pérdida de utilidad.
“Somos una sociedad que castiga mucho envejecer. Cuando las personas envejecen sienten que ya no son productivas, que ya no aportan a los demás. Si están en un entorno que incluso les señala esta falta de productividad, por supuesto que esto aumenta la posibilidad de un caso de suicidio”, enfatizó.
Atención a la salud mental, la estrategia
Frente al aumento de los casos de suicidio en el estado, la SSZ impulsa un cambio en el modelo de atención del problema, al priorizar la prevención comunitaria sobre el exclusivo tratamiento clínico, psicológico o psiquiátrico.
Marco Gerardo Pineda Morales, jefe del Departamento de Salud Mental y Prevención de Adicciones, explicó que la estrategia busca trasladar la atención de la salud mental al ámbito comunitario “para hacer la prevención en escuelas, en entornos públicos, en espacios de trabajo y en la misma familia”, a fin de detectar a las personas en riesgo suicida.
En marzo de este año se instaló el Consejo Estatal de Salud Mental, que encabeza una estrategia de atención al suicidio, primero con el monitoreo e intercambio de información entre dependencias para consolidar estadísticas, a fin de contar con un diagnóstico más preciso y fortalecer las acciones preventivas.
Pineda Morales expuso que las principales acciones de prevención se centran en la capacitación de docentes como primeros respondientes en salud mental, con el propósito de enseñarles a detectar señales de alerta, atender casos de ideación suicida y activar protocolos de intervención.
Sin embargo, en la implementación de las acciones preventivas en las escuelas, el personal de Salud Mental y Prevención de Adicciones de la SSZ ha enfrentado “limitantes”, ya que actualmente existe debate sobre si es prudente hablar con adolescentes y jóvenes sobre el suicidio.
El jefe del departamento responde a esa polémica sustentando las capacitaciones y pláticas informativas dirigidas a estudiantes en las guías especializadas de salud mental, las cuales recomiendan abordar el tema siempre de manera responsable y con sensibilidad, para romper estigmas y facilitar la búsqueda de ayuda.
Con ese mismo enfoque, destacó, se trabaja en protocolos de posvención para atender a comunidades escolares afectadas por un suicidio. El acompañamiento que se brinda es diferenciado para compañeros cercanos, docentes y familiares.
“No es el mismo tratamiento que tú le vas a dar a todos los alumnos que a los grupos más cercanos. No es el mismo tratamiento, la misma sensibilización que le vas a dar a todos los maestros que, por ejemplo, al tutor de ese alumno [que falleció]”.
Las capacitaciones también se extienden a policías, personal de Protección Civil, médicos, psicólogos y demás trabajadores de la salud, con el objetivo de fortalecer la capacidad de respuesta ante situaciones de riesgo, pues, afirmó Marco Gerardo Pineda, “se percibe un sentimiento de no querer estar o no saber cómo actuar frente a una situación de riesgo” de ideación o conducta suicida.
Por ello, mediante estas capacitaciones buscan empoderarlos como primeros respondientes en salud mental. “Tenemos que hacerles ver que, aunque [el suicidio] genera mucho este estigma y esta sensación de incomodidad, si lo sabes llevar, entonces puedes salvar una vida”.
El especialista detalló que durante las capacitaciones se enseñan protocolos y rutas de atención ante situaciones de riesgo, a partir de la valoración del nivel de riesgo de vida de cada persona.
Cuando existe una ideación suicida sin riesgo inmediato, se privilegia el acompañamiento psicológico y familiar; mientras que en situaciones de alta letalidad se activan protocolos para resguardar la integridad de la persona y canalizarla de manera urgente a los servicios psicológicos o psiquiátricos.
El personal de Salud Mental y Prevención de Adicciones aplica herramientas de detección de riesgos durante las conferencias y actividades de prevención que realiza en comunidades escolares.
“Sí tenemos algunos tests. Si ya hay detectado un caso o alguna situación, quizás por parte del primer contacto, entonces se hace esta prueba, pero con la intención de rápidamente, si hay riesgo, derivarlo a atención psicológica”, agregó.
Dentro de las acciones permanentes, la SSZ promueve el uso de la Línea de la Vida, disponible las 24 horas en el número 800 911 2000, así como atención mediante WhatsApp para personas que requieran orientación o apoyo emocional.
El especialista destacó la importancia de acudir a atención psicológica de manera preventiva y no solo cuando existe una crisis, al considerar que el acompañamiento profesional puede contribuir a identificar y atender oportunamente problemas de salud mental.
