LORETO. Los agricultores perdieron 70 y 80 por ciento de la producción de cebolla y tomatillo, respectivamente, lo que este año les ha generado pérdidas por hasta 100 millones de pesos. Al respecto, el productor Gustavo Aguilar Andrade informó que con esta racha negativa tienen ya dos últimas temporadas, la pasada y la actual.
Al hablar respecto a las pérdidas que registran los campesinos de la región con la caída de los precios en el mercado, el productor de cebolla, tomatillo y lechuga consideró que son víctimas de la oferta y la demanda.
Explicó por ejemplo que actualmente en el mercado el tomatillo se les paga por hasta 4.5 pesos el kilo, mientras que hace dos meses estuvo en dos y tres pesos. Por ello parece, dijo, que su tendencia actual es ir hacia arriba.
Igualmente, recordó, en diciembre el tomatillo incluso había logrado un precio histórico en el mercado, pues fluctuó entre los 30, 35 y hasta 40 pesos.
“Subió poquito; [en la producción de tomatillo] el gasto de arpilla y corte son dos pesos y, ya para que el productor tenga una ganancia por el trabajo de la inversión, de perdido debiera venderlo a siete pesos, así nos quedarían cinco pesos libres”, detalló, pese a ello aclaró que la realidad es otra.
Aguilar Andrade comentó que este aumento en el precio animó a muchos agricultores a sembrar más, asimismo personas que cosechaban otro tipo de alimentos también decidieron apostarle al tomatillo y a la cebolla, por lo cual la zona de producción creció más. Por ello, entre marzo y abril sufrieron las consecuencias.
MUY CARO, COSECHAR CEBOLLA
Sobre el caso de la cebolla, Aguilar Andrade informó que al campesino le cuesta entre cuatro y cinco pesos producirla, es decir, es mucho más cara que sembrar tomatillo. Compartió que hubo días, después de la cosecha, en que a ellos les pagaron entre 80 centavos y 1.50 pesos el kilo.
Además, expuso, las pérdidas en cebolla se ocasionaron porque no hubo mercado para su venta, mientras que en el caso del tomatillo muchos de los productores decidieron dejarlo en el surco al ver que sería infructuosa su venta.
Detalló que, en su caso, él solo aporta a la producción total de cebolla y tomatillo alrededor de 10 o 15 por ciento, y “tan solo este año llevo una pérdida de 10 millones de pesos”. Si esto se suma al resto de los campesinos de la región, se estimó entonces pérdidas de hasta 100 millones de pesos.
Gustavo Aguilar reconoció que, si bien las pérdidas ya se registraron y algunos campesinos desistieron de la siembra, esperan que entre junio y julio pueda repuntar el precio del tomatillo ya cosechado, “anda queriendo reaccionar”.
FALTA DE PLANIFICACIÓN
El productor de Loreto aclaró que no se puede culpar de toda esta situación a los gobiernos federal y estatal.
Sin embargo, consideró, los funcionarios deberían salir detrás del escritorio y realizar un verdadero censo de productores y de las hectáreas de hortalizas que cosechan, con el objetivo de planear un buen año de siembra o advertir si se está sobre produciendo algún alimento.
LECHUGA ABIERTA A EXPORTACIÓN
Gustavo Aguilar informó que, aunque la lechuga está salvando la cosecha, “se está logrando con muchísimos problemas para producir por el clima, hay muchos factores en contra”.
Sostuvo que “lo que ahora los salva” es que se abrió la exportación hacia Estados Unidos, por lo que si al vecino país le falta producto, hay una oportunidad de beneficio para México.
Sobre los problemas que también tuvieron después de la cosecha de lechuga, compartió que en los primeros meses, marzo y abril, éstas se vendieron sobre 1.50 pesos, cuando el costo de producción es de tres pesos.
