CIUDAD DE MÉXICO. Las protestas de la CNTE tuvieron ayer un doble freno.
La Policía anticipó su llegada al Estadio Azteca en la Ciudad de México y los frenó con murallas, barreras de concreto y cientos de agentes que les esperaban con escudos, cascos y extinguidores con químicos.
Mientras tanto en el Centro Histórico vecinos y comerciantes impidieron el acceso de camiones de Normalistas que llegaron para ampliar el plantón y también enfrentaron con piedras, hielos, botellas y palos a los manifestantes.
Estudiantes de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, de Chiapas intentaban instalar un campamento en la Plaza de Santo Domingo frente a la SEP en la calle República de Brasil.
Desde el mediodía, contingentes magisteriales marcharon por Calzada de Tlalpan con la intención de llegar al estadio. Sin embargo, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana instalaron un cerco en el cruce de Tlalpan y División del Norte para bloquear el paso de los manifestantes.
El dispositivo incluyó filas de policías antimotines equipados con escudos, algunos portando extintores, así como una pipa de agua colocada entre las patrullas. Tras varias horas de tensión y negociaciones, los docentes desistieron de avanzar y alrededor de las 14:00 horas comenzaron a regresar hacia el plantón que mantienen en el Centro Histórico.
Durante un mitin realizado en el punto donde fueron contenidos, dirigentes de la Coordinadora insistieron en la apertura de una mesa de diálogo directa con la presidenta Claudia Sheinbaum para abordar sus demandas, principalmente la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
José Antonio Rosales, integrante de la Comisión Política Nacional de la CNTE, exigió la intervención de la mandataria federal para reactivar las negociaciones. A su vez, representantes de distintas secciones advirtieron que continuarán las movilizaciones y el plantón instalado en la capital.
En el Centro Histórico se registró otro episodio de tensión.
Comerciantes de la zona se opusieron a la instalación y se produjo una confrontación. Testigos señalaron que el altercado duró cerca de diez minutos y concluyó cuando los locatarios colocaron grandes macetones sobre la calle República de Brasil para impedir el acceso de más manifestantes.
Los comerciantes argumentaron que las protestas han provocado una fuerte caída en sus ventas. Algunos aseguraron que los ingresos han disminuido más de 50 por ciento desde el inicio del plantón magisterial, mientras que en otras zonas cercanas prácticamente no hay actividad comercial.
Para mañana jueves en la inauguración del Mundial, se prepara una mega manifestación en las inmediaciones del Estadio.
