Coahuila, la elección y la lección
La situación económica, política y social de Coahuila es distinta a la del resto de los estados de la República, cada uno tiene sus propias particularidades; sin embargo, hay algo que Coahuila sí comparte con el resto del país: la política social del gobierno federal.
En Coahuila todos los adultos mayores reciben la pensión del bienestar, todas las mujeres de 60 a 64 años de edad reciben un apoyo bimestral, las personas con discapacidad permanente reciben $ 3, 300.00 cada dos meses, también a los hijos de madres trabajadoras se les entregan $ 1, 650.00 bimestrales, los estudiantes que cursan la secundaria en escuelas públicas reciben la beca “Rita Cetina”, los de preparatoria reciben la “Benito Juárez”, los de licenciatura la denominada “Jóvenes escribiendo el futuro”, y los que no estudian ni trabajan reciben la llamada “Jóvenes construyendo el futuro”.
También en Coahuila los productores agrícolas reciben apoyos económicos, insumos y fertilizante, se entregan igualmente los apoyos de los programas “Sembrando Vida”, “La Escuela es Nuestra”, “Salud Casa por Casa” y “Mejoramiento de Vivienda para el Bienestar”.
Esos programas que cuestan más de un billón de pesos al año y benefician a 43 millones de mexicanos, son la fuerza de Morena; sus operadores, los famosos “servidores de la nación”, son su estructura electoral, pues esa maquinaria operó el domingo en Coahuila.
¿Qué pasó entonces? ¿Por qué la aplanadora de Morena fue despiadadamente aplanada en las urnas? ¿Por qué perdió dos a uno en la totalidad de los 16 distritos en disputa? ¿Y con el PRI, sí, con el partido que supuestamente está al borde de la desaparición?
La dirigencia nacional de Morena dice que hubo fraude, que el gobernador compró todos los votos; la acusación es francamente grotesca: “el burro hablando de orejas”. El domingo votaron libremente casi 1 millón 250 mil coahuilenses, el 51 por ciento del padrón electoral, se instalaron sin problema todas las casillas y no hubo incidentes mayores.
Otros dicen que el resultado adverso a la 4T es por los recientes escándalos que involucran a gobernadores morenistas con los cárteles de la droga, sí, por supuesto que esos escándalos le pegan al partido gobernante, pero Morena la trae volteada en Coahuila desde antes, por ejemplo, en las elecciones municipales del 2024 solo ganó Piedras Negras y cuatro municipios muy pequeños.
El aplastante triunfo del PRI en esa entidad obedece a otras razones, Coahuila es el único estado en el que no ha habido alternancia, el PRI lo gobierna desde hace más de 90 años y lo ha hecho bastante bien, los ex gobernadores Enrique Martínez y Martínez, Humberto y Rubén Moreira, así como Miguel Riquelme, fueron de los mejor calificados a nivel nacional; pero el actual los ha superado, Manolo Jiménez es un político local fresco y carismático, fue diputado local y alcalde de Saltillo, en lugar de pelearse con el pasado y polarizar le ha dado continuidad a políticas y programas exitosos, está entre los cinco gobernadores mejor calificados de México.
Coahuila es el segundo estado más seguro del país, el quinto con mejor PIB per cápita, es la novena economía nacional por tamaño, de enero a abril de este año creó casi 18 mil empleos.
En ocho ciudades de ese enorme y desértico territorio se concentra el 75 por ciento de sus 3.1 millones de habitantes, el desarrollo de esas ciudades es sorprendente; y es que no hay que olvidar que el voto urbano no siempre le favorece a Morena, la gente de las ciudades industrializadas suele estar más informada, es más crítica y depende menos de las dádivas del gobierno, no hay más que ver quién gobierna en Guadalajara, Monterrey, León, Querétaro, Mérida, Aguascalientes, Chihuahua, Hermosillo, San Luis Potosí, entre otras.
Lo más sorprendente de las elecciones en Coahuila es que el PRI arrasó solo, sin aliarse con el PAN, de hecho, tanto el PAN como MC y el Partido Verde no alcanzaron ni el 3 por ciento de los votos, perderán el registro.
Pero insisto, la situación en cada estado es diferente, el próximo año el Verde puede perder San Luis si no se alía con Morena; Morena puede perder Zacatecas si no se alía con el PT; MC puede perder Nuevo León si juega solo, y el PRI difícilmente repetirá en otras entidades la hazaña de Coahuila.
Por lo pronto, el domingo quedó demostrado que Morena no es invencible, que con todo y sus programas descaradamente electoreros, un buen gobierno puede imponerse al autoritarismo, la demagogia y el populismo de la 4T, esa es la lección que nos dio el gobernador Coahuila.
