ZACATECAS. En la Biblioteca Central de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) abrió este martes una nueva sala especializada con bibliografía feminista, sobre disidencias sexuales e inclusión.
“En un mundo donde las normas históricas y estructurales a menudo han buscado silenciar o invisibilizar las realidades de las mujeres y de las personas de la diversidad sexual y de género, esta Universidad responde con educación y con la construcción de puentes”, expresó Lorena Jiménez, secretaria general de la UAZ, durante la inauguración.
Este martes, afirmó, no solo abren las puertas de esta ala especial de la biblioteca, sino que también se inaugura un espacio de inclusión para el pensamiento crítico y la memoria histórica; además de que con este espacio se refrenda el respeto a la diversidad que conforma la comunidad universitaria.
El acervo de esta nueva sala se integra por textos de teoría feminista, estudios de género, masculinidades y derechos de la comunidad LGBTQ+, a los que se incorporarán audiolibros y obras en Braille.
La secretaria consideró que esta “ala violeta” representa para la comunidad universitaria “un espacio seguro, libre de discriminación y diseñado para el estudio, la reflexión y el respeto mutuo, en el que se podrán desarrollar círculos de lectura, debates académicos y talleres estudiantiles”.
La nueva sala especializada de la principal biblioteca de la UAZ es una iniciativa impulsada por la Subcoordinación de Diversidad e Inclusión de la propia universidad y cuenta con la participación de Círcula de Lectura , una colectiva de mujeres promotoras de la lectura que hizo la donación de más de 100 ejemplares únicos.
Yurynova Fibela Esparza, enlace institucional de Diversidad e Inclusión de la UAZ, expuso que esta “ Circulateca especializada en género, disidencia sexual y discapacidad nace con la convicción de que el acceso a la información es un derecho y de que las bibliotecas públicas deben ser espacios donde todas las personas puedan verse reflejadas, aprender y, en conjunto, construir una sociedad más justa”.
Recordó que durante mucho tiempo las experiencias, aportaciones y luchas de las mujeres, de las personas de la diversidad sexogenérica y de las personas con discapacidad han sido insuficientemente representadas en los espacios del conocimiento.
Por eso, afirmó, “hoy esa brecha se cierra un poco” y se responde a una deuda histórica en la formación académica, al calificar como un “hito histórico y parte de esa justicia epistémica” la inauguración de esta nueva área dentro de la principal biblioteca de la casa de estudios.
La sala está pensada para estudiantes, docentes, investigadoras e investigadores, personas servidoras públicas y para toda la ciudadanía que desee comprender mejor la riqueza de nuestra diversidad y fortalecer una cultura de respeto, empatía y no discriminación, donde la inclusión es la respuesta.
“El mensaje es claro: una sociedad que visibiliza la diversidad y garantiza que todas las voces tengan un lugar en la memoria colectiva reconoce que la diversidad no es una excepción, sino una característica inherente de la humanidad”.
Las integrantes de la colectiva Círcula de Lectura invitaron a la comunidad universitaria a hacer suyo el espacio mediante la lectura, la investigación, el diálogo y el intercambio de conocimiento para la reflexión y la construcción de una cultura basada en la dignidad humana, el respeto a las diferencias y la igualdad de oportunidades.

