Alexandra Monserrat comparte su experiencia como una Guardiana, con la cual nos invita a reflexionar sobre la responsabilidad en el mundo virtual a partir de la identificación de señales de riesgo, la protección de nuestros datos personales y el acompañamiento a las infancias para el uso responsable de dispositivos digitales
Ser una guardiana es algo que no me esperaba, pero cuando me hicieron la propuesta acepté sin dudarlo. Quiero hablarte de algunas cosas, para tratar de fortalecer la información acerca del uso apropiado del Internet, ya que muchas de las niñas y niños desconocemos que existe una cultura de la legalidad y un uso responsable del celular y videojuegos.
En el mundo virtual existen leyes que deben respetarse y también muchas señales de alerta, que si las conociéramos nos permitirían entender cómo podemos estar más seguros en los entornos virtuales y saber que Internet es un espacio público del que no debemos hacer uso inapropiado.
¿Sabías que en Internet existen normas y leyes para los usuarios y que hay que seguir ciertas reglas dentro de las aplicaciones? Es importante saber que no debemos faltar al respeto en el mundo digital y que debemos seguir las reglas en los videojuegos, ya que no hacerlo nos podría meter en muchos problemas.
Me gustaría que te imaginaras hace tiempo, cuando la convivencia era por medio del diálogo y no a través de aparatos electrónicos. Si frente a frente se debe respetar a las personas, en Internet y videojuegos debe ser igual.
Nunca debemos compartir nuestros datos personales con desconocidos en Internet, así nos cuidamos; compartirlos es un ejemplo de uso irresponsable. Los niños debemos ser y estar acompañados para aprender a usar correctamente el Internet; por ello, debemos ser supervisados por un adulto para hacer un buen uso del móvil y no llegar a ponernos en peligro.
¿Sabías que en Internet hay palabras clave como “Red Flag” (bandera roja)? Son señales de alerta por medio de las cuales podemos darnos cuenta que algo que no anda bien o que estamos en riesgo. Te pondré unos ejemplos: cuando jugamos videojuegos, nadie debe pedirnos datos personales como nuestro nombre, edad, dirección, fotos, ni preguntarnos en qué escuela estudiamos. Si eso pasa, debes saber que compartir esa información te pone en peligro.
Si alguna vez sucede, ¡cuéntaselo a tus padres! Debemos estar alerta siempre a esas señales en lo estemos viendo o jugando. Las restricciones no son malas; sirven para no abusar del uso del celular y evitar pasar tantas horas frente a la pantalla, ya que esto podría afectar nuestra salud mental o emocional.
Recuerda: no debemos confiar si nos piden información en un chat o en un juego. Es muy probable que la otra persona no sea un niño o niña. Hay que proteger nuestra identidad y nunca dar datos personales. Si alguien te pide información, hay que bloquearlo de inmediato y avisar a un adulto.
Es importante pedir permiso a los adultos para descargar un juego y no aceptar a un nuevo amigo en los videojuegos sin la autorización de nuestro papá o mamá. En el mundo digital jamás debemos atreveremos a hacer ciberbullying (ciber acoso) a ninguno de nuestros contactos, ya que hacerlo sería faltarle al respeto y esto nos puede traer muchas consecuencias.
Recuerda que, aunque sea el mundo digital, del otro lado está una persona real con sentimientos y emociones. Esto también aplica en el mundo real: el respeto deber ser el mismo, sin importar si estamos frente a frente o detrás de una pantalla.
Al detectar señales de alerta, nunca debemos guardar el secreto. Debemos ser valientes y contárselo a nuestros padres. Ellos están de nuestro lado para cuidarnos; gracias a su apoyo, podemos ser personas honestas que respetan la ley, las normas y las reglas. Tomemos en cuenta que hacer equipo con las personas mayores de nuestra confianza nos puede ayudar a hacer un uso apropiado del celular y videojuegos.
Quiero invitar a los padres de familia a reflexionar para que no suplan su amor comprándoles a sus hijos un celular; el amor no lo puede reemplazar un móvil. Lo que nosotros necesitamos es tiempo de calidad: por ejemplo, charlar con nosotros, leernos un cuento, llevarnos al parque o simplemente estar con nosotros.
Los adultos a veces no se dan cuenta de que la verdadera felicidad está en las cosas básicas de la vida y no en tener el celular más caro de última generación. En la actualidad los celulares son importantes para todo, pero los niños y niñas debemos ser acompañados por los adultos para aprender a usarlos responsablemente.
*Alumna de 5to grado de la Escuela Primaria Francisco I. Madero
COLUMNA: Legalidad e Identidad
TÍTULO: Ser una guardiana en el mundo digital
AUTORA: Alexandra Monserrat Flores Jaramillo*
