ZACATECAS. No hay tarde tan calurosa, ni siquiera la más sofocante, que no pueda ser refrescada con alguno de los jarabes de fruta natural que ofrece Raspados Yayo’s, ya sea el de vainilla, limón y guanábana, o el de coco, guayaba y tamarindo, hasta el de rompope, café, sandía y maracuyá. Todos, sin excepción, ofrecen un alivio en plena primavera.
Para quien busque todos estos sabores (y aún faltan más), los hallará sobre el paseo Díaz Ordaz, en un remolque colorido a cuyo cargo está Joel Alejandro Redín Peña y su pareja: los guardianes de las recetas de la abuela.
LA HERENCIA
Joel Redín recordó que el negocio familiar nació prácticamente por necesidad, mientras él y su esposa estudiaban la licenciatura. Desde entonces decidieron aprovechar la receta de la abuela, quien durante décadas vendió raspados en Zacatecas.
“Mi abuelita fue la que inició con este negocio; ella nos dio las recetas y todo. Ella, calculo, dedicó más de 30 años a preparar los tradicionales sabores, con ingredientes meramente caseros”, relató.
Sin embargo, no toda ha sido heredado y ellos han aportado en el menú con invenciones bastante acertadas, como lo es el de fresas con crema, uno de los más pedidos por quienes buscan refrescarse durante las tardes calurosas.
Y a éste se suman los favoritos: nuez, coco con nuez y kiwi con mango.
DOS AÑOS DE SABOR
Durante mucho tiempo, el negocio estaba en casa, a donde acudían principalmente vecinos; sin embargo, hace apenas dos años decidieron instalarse sobre el Periférico Díaz Ordaz; primero con una carpa improvisada y ahora con un remolque que ya es reconocible por quienes pasan frente a la colonia Lázaro Cárdenas.
“Tal vez para muchos somos nuevos aquí, pero ya tenemos entre nueve y 10 años trabajando”, comentó.
DÍAS Y HORARIOS
Actualmente, Raspados Yayo´s abre de lunes a domingo, de las 13 a las 19 horas, aunque en ocasiones cierran antes, cuando el hielo se termina.
Al respecto, Joel reconoció que la temporada de calor ayuda al negocio, aunque sabe que las lluvias poco a poco refrescarán el clima.
Cabe señalar que el negocio no se queda solo en los raspados, pues la joven pareja también ofrece servicios de decoración de eventos, mesas de postres y barras de snacks, ampliando poco a poco el emprendimiento que inició como una ayuda económica mientras estudiaban.

FOTOS: JESSE MIRELES
