Elecciones sin Reforma
“Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y del universo no estoy seguro”: Albert Einstein
Pues resulta que vamos hacia un proceso electoral, federal y local, sin reforma electoral. Bueno, con una reformita sin chiste, gracias al chantaje de los chiquipartidos que viven a la sombra del partido en el poder.
Se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados y 17 gubernaturas, incluida la de nuestra entidad. O sea que muy pronto estaremos hasta la madre de precampañas, campañas y demás teatro callejero. La neta que, cuando trabajaba en los procesos electorales, me entraba la emoción; hoy me entra mucha hueva y la preocupación de saber quienes serán los candidatos a la gubernatura.
¡Qué pinche miedo! Digo, porque en las redes sociales ya se están encargando de dar a conocer nombres de aspirinos a la grande (sin albur). Y cuando leo los nombres de los calenturientos, en algunos casos me cuesta trabajo creer que tengan el descaro de decir a los cuatro vientos: “Yo quiero ser candidato porque tengo la capacidad para convertir a Zacatecas en el polo de desarrollo industrial más importante del país”. ¿La neta? Jajajaja y más jajajaja. Y como nadie los pela, pues se meten al lavadero de las redes a decir tontería y media para que la raza les haga caso o todavía más: que se acuerde de ellos.
Sí, la caballada está famélica. Los mismos de siempre, con el mismo discurso, al que ni de chiste le han cambiado una coma. Y es que el problema radica en el sistema político y de partidos que rige en el país.
Los partidos y candidatos quieren personas, no ciudadanos, aspiran a tener votos sin haber hecho los trabajos necesarios y fundamentales para construir ciudadanía crítica y propositiva. Se le invita a la gente a un desayuno o una comelitona y, ahí, se echan un rollito del siglo XX (20) y es todo.
Resulta tragicómico que, en pleno siglo XXI (21), todavía se busque voto por despensa o promesa. En el mejor de los casos, a ciertos personajes se les busca ofreciendo espacios en la administración pública. Sí, ya se reparten puestos desde ahora.
Los partidos se han perdido en el esquema que planteaba el maestro francés Maurice Duverger: si las elecciones se ganan con votos hay que buscar electores no ciudadanos. Por ello era necesario aprobar una real reforma política, para evitar que partidos y candidatos solo salgan de paseo en las precampañas y campañas, sin una auténtica convicción de que es vital la docencia política, acción que los partidos han perdido desde hace muchísimos años.
¿Qué nos depara la elección federal y local del próximo año? ¡Uyyyyy está canijo! Ni los videntes más reconocidos, ni los viajeros en el tiempo, han podido dar una respuesta convincente. Las personas y ciudadanos, mucho menos. Lo que podemos suponer, a riesgo de equivocarnos, es que la grilla al interior de los partidos se va a poner sabrosa, porque son muchos tiradores y tiradoras a la gubernatura, pues se creen con los merecimientos necesarios para encabezar, lo más lógico, alianzas, pues solo con el apoyo de su partido están condenados a quedar el último lugar.
¿Cuáles alianzas se avecinan? Pues la actual Morena-PT-PVEM, a pesar de sus enormes diferencias. El PRI andará echándole un hueso al PRD para ir juntos, pues el PAN ha declarado que ya no quiere saber nada del PRI ni de ningún otro partido, pero ya andarán buscando con quién acercarse.
En el caso de Movimiento Ciudadano, lo que diga su dirigente Álvarez Máynez, pero todo indica que irán solos salvo que, por ahí, algún brujo de Catemaco les diga que se junten con alguien cercano ideológicamente (el PRI o el PAN).
Lo cierto es que quien gane garantizará que Zacatecas siga estando en los últimos lugares de desarrollo económico, es la neta. En calidad de mientras, desde esta tribuna les aseguro que yo no buscaré ningún hueso de perro. Digo, ya es justo y necesario iniciar el relevo generacional que requiere el país y nuestra Entidad. ¡Por favor, ya no los mismos apellidos en las candidaturas!
