ZACATECAS. Madison Salazar Velazco ratificó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ) en contra de la Unidad Académica Preparatoria (UAP) de la UAZ y quien resulte responsable por la presunta violación a su identidad como joven transgénero, lo que causó el abandono de sus estudios.
En el Día de la Visibilidad Trans, la joven explicó que las agresiones comenzaron desde la secundaria de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), donde sufrió agresiones físicas; sin embargo, fue hasta la preparatoria donde una mala experiencia con una profesora la llevó a abandonar sus estudios.
“Una maestra me grita que estoy enferma enfrente de todos mis compañeros, y como no especifica de qué, piensan que tengo SIDA, que tengo cáncer, y comienza a difundirse un rumor en toda la escuela”, relató.
VIOLENCIA
Krystal Yurynova Jiménez Esparza, docente universitaria y acompañante de la quejosa, explicó que la adolescente fue violentada en múltiples ocasiones, no solo en materia de derechos humanos, sino también en su integridad física.
Reconoció que en la UAZ el trato a las personas de la comunidad trans ha ido modificándose conforme cambia la sociedad; sin embargo, la discriminación persiste, como el caso de Madison, que amplió y ratificó su queja este martes.
En este caso en particular, explicó, se violentaron sus derechos a la educación, a la identidad, a una vida libre de violencia y a la salud. “No brindarle el acompañamiento adecuado es una vejación tras otra vejación”, advirtió.
Por ello, la docente llamó a las instituciones a que trabajen en los protocolos de acompañamiento y que garanticen el derecho libre a una identidad y al desarrollo propio de la personalidad.
“Sabemos que muchas de las infancias y adolescencias y personas trans no llegan a las instituciones adecuadas, no porque no quieran, sino porque se les merman sus derechos y son violentadas continuamente”, destacó Krystal Yurynova.
UNA QUEJA SIN SOLUCIONES
La académica explicó que la queja estuvo en defensoría universitaria y en la CDHEZ, además se envió al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), e incluso se le llamó la atención a la directora de la preparatoria para que le diera una respuesta a la madre y a la adolescente del porqué se implicó a su hija en una situación como ésta.
Sin embargo, resaltó, no hubo solución, por ello se dio de baja, “cuartando su derecho a la educación”.
La joven presentó la queja acompañada por su madre, Norma Velazco, además de Emilia González Martínez y María José Carrillo, otras dos jóvenes trans, quienes también fueron universitarias y coincidieron en la discriminación al interior de la máxima casa de estudios.

