Retratos de la arquitectura novohispana
La semana pasada hablé sobre el creciente interés por generar fotografías históricas ficticias mediante Inteligencia Artificial (IA), imágenes verosímiles de un pasado que nunca existió. Entonces apunté que, si bien no tenemos que satanizar la herramienta, no hay que perder de vista que estas imágenes carecen de lo que llamé “intencionalidad humana”, es decir, esa elección deliberada que permite observar en una imagen, los criterios estéticos del fotógrafo, así como sus intereses intelectuales, propagandísticos o del grupo para el que trabaja o representa; en general los valores propios de su contexto y de su época. Hoy quiero manejar un ejemplo de aquello que nos pueden decir las fotografías históricas a través de su autor con la obra de Henry Greenwood Peabody.
A principios del siglo 20, el historiador y periodista estadounidense Silvester Baxter realizó un viaje por nuestro país con la intención de estudiar la arquitectura novohispana.
Según Clara Bargellini, Baxter estaba influenciado por un afán americanista que le instó a buscar las raíces artísticas autóctonas del continente, que si bien provenían de la influencia europea, eran una muestra de la solidez creativa de esta parte del mundo.
Como resultado de esa expedición realizada en 1899, nació el libro Spanish-Colonial Architecture in Mexico, el cual contó con el apoyo fotográfico de Henry Greenwood Peabody.
Según Baxter, el gobierno mexicano -y el mundo en general- había ignorado la belleza y la valía de la edilicia producida durante la dominación española en México. Baxter sostenía que la arquitectura novohispana representaba uno de los desarrollos artísticos más importantes del hemisferio occidental que, no obstante, había tenido poca atención.
Para el autor, la modernización del país que en aquel entonces se llevaba a cabo bajo el orden y progreso porfirista, había dado poca importancia a la preservación de esos espacios.
Con esa idea emprendió un estudio que puede considerarse pionero en su tipo, especialmente en una época donde el gusto por lo afrancesado y el afán de modernizar al país, relegaron al pasado virreinal y sus vestigios. Viajó por Puebla, Taxco, Querétaro, Guanajuato, Morelia y, en general, a todos los sitios que suscitaban interés por su densidad arquitectónica virreinal, incluida la capital de Zacatecas.
Baxter ilustró su libro con cerca de 150 placas fotográficas a cargo de Henry Greenwood Peabody. En el caso local, se tomaron cinco fotografías: dos de la fachada principal de Catedral y una de la torre, así como dos pertenecientes al ex templo jesuita (Santo Domingo), fachada y sacristía, únicos ejemplos arquitectónicos que suscitaron el interés de Baxter.
Henry Greenwood nos regala estas imágenes cuyo objetivo fue destacar la majestuosidad artística. La fachada de la Catedral es retratada sin transeúntes y a media altura, quizás desde una segunda planta, mientras que la torre sur fue inmortalizada desde la cubierta de la propia catedral.
Pero la foto que más llamó mi atención fue la del interior de la Sacristía de Santo Domingo. Gracias a su lente, se puede apreciar la ornamentación de los muros en aquel lejano 1899: grutescos barrocos que rodean los instrumentos de la Pasión; en la foto es visible un divino rostro, un gallo y las túnicas de Jesús que fueron sorteadas entre los soldados. Esa ornamentación ha desaparecido.
La ausencia de personas, el encuadre y el énfasis en los detalles arquitectónicos u ornamentales, no fueron casuales. A través de su cámara, Greenwood no buscaba registrar la vida cotidiana de la ciudad, como algunos otros fotógrafos de la época, sino aislar al objeto artístico. Su interés correspondía al objetivo de Baxter de reivindicar el arte novohispano en un momento en que no se deseaba mirar ese pasado.
De este modo las imágenes revelan una manera específica de mirar, interpretar y jerarquizar el patrimonio arquitectónico. Vistas desde hoy, estas fotografías nos permiten comprender un tipo de sensibilidad histórica que comenzaba a gestarse en torno al patrimonio cultural de México. Son algo más que simples registros arquitectónicos, son el reflejo de una mirada, de una intención y de una forma de reinterpretar el pasado que ninguna IA -hasta ahora- puede replicar.
Cabe destacar que la colección de fotografías de Henry Greenwood pertenece actualmente a Grupo Salinas. Aquí comparto el enlace donde pueden apreciarse las imágenes: https://archive.org/details/spanishcoloniala10baxt/page/n15/mode/1up y el libro completo: https://archive.org/details/spanishcoloniala01baxtuoft/page/xii/mode/2up?q=ZACATECAS
*Maestra en Estética y Arte
