JEREZ DE GARCÍA SALINAS. Autoridades municipales encabezaron la inauguración oficial del Segundo Festival de la Arracada Jerezana, luego de que el Cabildo la instituyera como una tradición más del Pueblo Mágico. El festejo continuará hoy martes, cruzándose además con el aniversario de la fundación del municipio.
Este festival será una oportunidad para impulsar y fortalecer la economía de Jerez de García Salinas, pues la arracada, además de representar la identidad del municipio, es un producto con valor comercial que difunde la labor de los artesanos y posiciona internacionalmente al Pueblo Mágico, destacó el alcalde Rodrigo Ureño Bañuelos.
Esto al expresar el orgullo que siente al observar que en otros lugares las mujeres también portan las arracadas jerezanas, ya sean oriundas o no del municipio.
En tanto, David Alejandro Juárez Caldera, director de Desarrollo Económico y Social, resaltó que esperan que esta segunda edición sea, más que una celebración cultural, una plataforma de impulso económico y turístico para el municipio.
La ceremonia continuó con un recorrido en Plaza Tacuba, donde se instaló un pabellón artesanal en el que creadores locales exhiben y comercializan sus productos, ofreciendo a visitantes y habitantes la oportunidad de apreciar el talento y la calidad de las piezas elaboradas en la región.
En el acto también estuvieron presentes funcionarios estatales, como el subsecretario de Desarrollo Artesanal, César Sánchez Barajas; y la subsecretaria de Cultura, Judith Adriana Flores Hernández; así como la jefa del Departamento de Turismo, Selene Muñoz Villa.
HISTORIA
Como parte de la inauguración, el coordinador del Comité de Pueblos Mágicos, Héctor Rodríguez Nava, dio a conocer parte de la historia y creación de la arracada, cuyos orígenes se remontan a la época de los antiguos egipcios.
Tras la Conquista y con la explotación de la plata en Zacatecas, continuó, abundó la orfebrería y las arracadas elaboradas de forma única, sobre todo en Jerez, donde a finales del siglo 19 el español Juan de Osante y Justo García fueron los pioneros de esta tradición.

