ZACATECAS. Artesanos e integrantes de la comunidad wixárika participaron en el evento Manos que tejen identidad, en el cual hablaron de su formación creativa, su idiosincrasia y la experiencia de estar en una ciudad lejos de su hogar.
El evento tuvo como sede la Ciudadela del Arte, en la capital, donde el público escuchó los testimonios de artesanas wixaritari sobre su trabajo, asimismo participaron en talleres creativos y en limpias espirituales.
SÍMBOLOS DE UNA CULTURA
En el conversatorio Tejiendo Nuestra Vida, las artesanas Celia y Gabriela, originarias de Jalisco, hablaron sobre el trabajo de la artesanía wixárika y su experiencia viviendo en Zacatecas.
Ambas relataron que heredaron los conocimientos para crear las piezas de sus familias. Al respecto Gabriela detalló que ella se dedica a las artesanías desde hace seis años y que su abuela fue su mentora, quien le enseñó primero con pulseras delgadas y después con otras cosas.
Mientras que Celia compartió que aprendió este arte desde que era pequeña y emprendió su negocio.
“Yo aprendí a los ocho años. Mi mamá trabajaba con chaquira revuelta porque no teníamos para invertir en otros colores, entonces yo prendía la vela para que ella hiciera el trabajo”, relató.
Las artesanas expresaron que crear estas piezas “significa la cultura y el amor por nuestra familia, aparte representan nuestra identidad, etnia, en una pieza. No se lleva solo una obra, sino un corazón”.
Expusieron que dentro de estas artesanías hay símbolos importantes, como el venado, el peyote, el Ojo de Dios, “que son sagrados para nosotras porque nos representan”.
Por otra parte, también hablaron sobre el estilo de vida en la sierra y en la ciudad, sobre lo cual señalaron retos y algunas de las ventajas tanto en lo cotidiano como en lo comercial.
El encuentro que tuvo varias actividades fue coordinado por Lisset Sarahí Esparza y María Guadalupe Cabral Cervantes, egresadas de la maestría en Etnología y Estudios Comunitarios de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).

