FRESNILLO. La falta de estacionamiento y los problemas de circulación en la zona centro han comenzado a impactar negativamente en la actividad comercial.
Los locatarios, por su parte, aguardan impacientes la definición del proceso de municipalización del servicio de tránsito y vialidad, para poder reunirse con las autoridades competentes y planear soluciones a esta problemática.
Arturo Azúa Sánchez, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur) en el municipio, explicó que la congestión de autos en las principales calles de la ciudad ha resultado devastadora, pues ello ha limitado las ventas.
Esto, continuó, ha hecho de la búsqueda e implementación de soluciones un tema urgente. En este sentido, destacó que dentro del sector comercial ya existen propuestas técnicas para mejorar la circulación.
Incluso, destacó que un comerciante con conocimientos en ingeniería vial ha elaborado un proyecto; sin embargo, no se ha presentado formalmente, pues están a la espera de que se defina si la municipalización del servicio de tránsito prosigue o no.
“Lo que queremos es sentarnos con la autoridad indicada y concretar avances que generen más ventas para el comercio establecido del centro”, comentó.
REINGENIERÍA VEHICULAR
Azúa Sánchez subrayó que el principal problema es la falta de una reingeniería vial que ordene el tránsito en la zona centro, independientemente de si la responsabilidad recae en el gobierno estatal o municipal.
“Entre que depende del Estado o del Municipio, los afectados somos los ciudadanos. Vemos con tristeza el caos vial que hay por la falta de una reingeniería vehicular. Nosotros como cámara hemos sido respetuosos y lo seguiremos siendo, pero sí urge que alguien tome las riendas del tema de manera responsable”, afirmó.
PROBLEMAS
Entre las problemáticas que más afectan a los negocios, el líder de la cámara destacó los cierres viales que se aplican en horas pico, principalmente alrededor de las 13 y las 18 horas, cuando agentes de la Dirección de Policía Vial Preventiva (DPVP) restringen el acceso a algunas calles del primer cuadro de la ciudad.
“La lógica de ellos es impedir que la gente llegue al Centro para reducir la saturación, pero eso nos afecta a todos. No puedes entrar al Centro a la 1 de la tarde y eso representa pérdidas para el comercio. Cierran los accesos y el Centro se queda solo, no se resuelve nada”, sostuvo.
Además, dijo que en semanas recientes se pintaron nuevas líneas amarillas en distintos puntos, eliminando espacios de estacionamiento. Aunque esta medida ya no se ha extendido, consideró que se requiere una estrategia integral que priorice la generación de cajones, no su reducción.
Esto, además, ha resultado perjudicial, expuso, pues en ciertas horas la falta de estacionamiento genera que las personas deban situarse sobre línea amarilla, doble fila o incluso sobre rampas para personas con discapacidad, por la falta de lugares de aparcamiento.
En respuesta, Azúa Sánchez consideró que resolver el tema de la movilidad podría traducirse en un incremento significativo en las ventas del comercio local.
“No me atrevo a dar una cifra exacta, pero con una vialidad más fluida y más espacios de estacionamiento, las ventas podrían aumentar hasta en un 50 por ciento. Mucha gente deja de venir al Centro simplemente porque no encuentra dónde estacionarse”, concluyó.

