Tecnologías inclusivas 2025: cuando la innovación abre puertas a la dignidad. Primera parte
Comenzamos el último mes de 2025, ese que llega cargado de emociones y recuerdos. Se abre paso la temporada de festividades, abrazos que reconfortan, detalles que unen, reuniones con familia, deliciosa comida para compartir con amistades y hasta con amores lejanos. Las calles se iluminan con destellos de color y alegría, mientras el aire se llena de esperanza.
Diciembre no solo invita a celebrar, también nos convoca a hacer balances: de cuentas, sí, pero sobre todo de vida, de sueños cumplidos, de los que aún esperan y de los que vamos a reprogramar para 2026.
Y en medio de este ambiente festivo y de reflexión, surge una pregunta que no podemos dejar pasar: ¿cómo aseguramos que la alegría y las oportunidades que trae el progreso lleguen a todas las personas por igual?
El Día Internacional de las Personas con Discapacidad, que se conmemora el próximo miércoles 3 de diciembre, nos recuerda que la verdadera celebración está en construir un mundo accesible, donde la tecnología sea una aliada que derribe barreras y abra caminos hacia la dignidad y la participación plena.
La pregunta no es qué tan rápido innovamos, sino qué tan profundamente logramos que esa innovación sea accesible para todos. Porque detrás de cada pantalla adaptada, prótesis inteligente y aplicación con diseño universal, hay una historia de dignidad, autonomía y esperanza. ¿Me acompañas a reflexionar durante cuatro minutos acerca de los avances que existen del tema?
En 2025 hablar de innovación sin hablar de accesibilidad, es dejar incompleta la historia del progreso.
Entre los avances más significativos de la accesibilidad, merece especial mención el hecho de que tanto la ONU (Organización de las Naciones Unidas) como otros organismos internacionales han reforzado la idea de que la accesibilidad digital es un derecho, no un privilegio.
Recordemos que la accesibilidad digital para la ONU, se refiere a la garantía de que todas las personas, incluidas aquellas con discapacidad, puedan usar y acceder a las tecnologías e información en línea sin barreras.
Esto implica hacer que los sitios web, las plataformas y las aplicaciones sean perceptibles, operables e inteligibles para todos.
Un artículo publicado en mayo de 2025 en el sitio InSuit.net, refiere que la accesibilidad digital constituye un pilar fundamental de la inclusión social, reconocida por la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad como un derecho humano básico. Estas normativas no benefician exclusivamente a personas con discapacidad, sino también a otros grupos vulnerables como personas mayores o personas con pocas capacidades tecnológicas.
Razón por la cual, la obligatoriedad responde al reconocimiento de que la igualdad y equidad de oportunidades se garantiza a través de la no discriminación y la accesibilidad universal (InSuit.net, 2025),
En ese contexto, nuevas legislaciones en varios países obligan a que plataformas digitales cumplan estándares de accesibilidad desde su diseño inicial.
Un referente importante es la nueva Ley Europea de Accesibilidad 2019/882 que entró en vigor a partir del 28 de junio de 2025, estableciendo un parteaguas en la forma en que se diseñan y desarrollan los productos y servicios digitales.
Un aspecto trascendental, es que esta legislación no solo afecta al sector público, como ocurría anteriormente, sino que ahora también es obligatoria para el sector privado (CODISA.org).
El sitio CODISA puntualiza que esta nueva normativa exige que todos los servicios digitales —como apps, sitios web, cajeros, plataformas online, software para dispositivos móviles y ordenadores— sean totalmente accesibles para todas las personas, independientemente de sus capacidades.
¿Cómo se traduce esto en términos prácticos? Te comento que los productos y servicios digitales deben ser:
● Comprensibles para todos los usuarios.
● Navegables sin limitaciones, incluso sin el uso de un ratón.
● Diseñados bajo principios de accesibilidad universal.
● Compatibles con tecnologías de asistencia, como lectores de pantalla o teclados adaptados (CODISA.org).
¿Qué pasa si se incumple con esta ley en Europa? Puede derivar en sanciones significativas. Sin embargo, más allá de las sanciones, vale recordar que se trata de garantizar un derecho, y esto trasciende la mera estrategia de imagen para las instituciones tanto públicas como privadas.
Actualmente hay 27 estados miembros con obligatoriedad armonizada en la UE (CODISA.org).
Mientras tanto en América Latina, se han promulgado leyes y normativas de accesibilidad digital que avanzan en la inclusión y, en varios países, establecen obligaciones para servicios y plataformas públicas y privadas; el panorama se actualizó durante 2024–2025 y sigue en expansión (InSuit.Net).
Entre los países latinoamericanos con marcos de accesibilidad digital vigentes se encuentran; México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia y 8 naciones más.
¿Te gustaría conocer más acerca de los avances en el tema?
Continuará…
Nos leemos pronto.
