FRESNILLO. La baja recaudación entre los locatarios del Mercado Hidalgo ha impedido llevar adelante trabajos de mantenimiento y rehabilitación del inmueble. De acuerdo con Francisco Rodarte, administrador del lugar, apenas 57 de los 230 locatarios cumplen con el pago de la renta mensual que el gobierno municipal cobra.
El inmueble ha estado prácticamente abandonado desde hace seis años, expuso. “La pintura actual del mercado data de cuando Javier Torres [Rodríguez] era secretario de Gobierno del entonces alcalde José Haro de la Torre. Esto refleja el rezago acumulado en el mantenimiento”.
Ahora, continuó, no solo hace falta pintar de nuevo, sino que también es urgente atender lo relativo al drenaje y la estructura general del lugar.
OBSTÁCULOS
El administrador informó que personal de la Secretaría de Obras Públicas les planteó la posibilidad de realizar mejoras si los locatarios lograban reunir entre 200 y 300 mil pesos por concepto de plazas, monto que el Municipio podría duplicar.
Sin embargo, lamentó que la falta de pago siga siendo el principal obstáculo para concretar estas acciones y mejorar las condiciones del mercado.
En ese sentido, detalló que las cuotas mensuales por plaza oscilan entre los 150 y 250 pesos, dependiendo del tamaño y giro del local; incluso se otorgaron descuentos del 50 por ciento a quienes cubrieron adeudos acumulados por años; sin embargo, dijo, muchos comerciantes no aprovecharon esta oportunidad.
Incluso, refirió, existen locatarios con adeudos de hasta 10, 15 y 20 años, pero debido a lo que establece la Ley de Ingresos, únicamente se les puede cobrar un máximo de cinco años de deuda, lo que reduce considerablemente el monto recuperable para el Municipio.
Aun así, aseguró que ni con la reducción de años ni con el descuento del 50 por ciento se logró que todos regularizaran su situación.
UN CÍRCULO VICIOSO
“De acuerdo con los padrones entregados por la administración anterior, son las mismas personas las que históricamente incumplen con el pago. Algunos locales permanecen cerrados durante largos periodos, no pagan la plaza y cuando se les notifica de la posibilidad de que pierdan el espacio, reabren solo de manera temporal para conservar el local”, expuso.
Esta situación, reconoció, genera un círculo vicioso en el que no ingresan recursos suficientes al Municipio, pero los locatarios continúan exigiendo mejoras. “Somos muy buenos para exigir derechos, pero no para cumplir obligaciones”.
Además, expuso que durante la administración municipal pasada no se realizaron inversiones significativas en el mercado, pese a que los recursos provenientes de las plazas sí se recaudaban, aunque no regresaban en forma de mejoras para los locatarios.
“Desde la administración del mercado se hacen esfuerzos por mantener las instalaciones limpias y en condiciones básicas, como el cuidado de pasamanos y áreas comunes, a pesar de que los recursos disponibles no son suficientes para emprender una inversión mayor que permita una rehabilitación integral”, concluyó.

