ZACATECAS. Las familias zacatecanas acuden a los panteones de la capital para recordar a sus seres queridos que partieron de este mundo terrenal al más allá entre música, rezos y flores de colores.
Este sábado, durante la celebración del Día de Todos los Santos, decenas de personas se congregaron en el panteón de Herrera para limpiar y adornar las tumbas, principalmente de quienes murieron aun siendo niños; y prepararse para la celebración del Día de los Fieles Difuntos.
Es así que en este primer día de noviembre, las tumbas infantiles fueron las más decoradas con juguetes y colores para recordar las vidas, aunque cortas, de los pequeños que en su paso terrenal dejaron recuerdos en sus familias.
Los rehiletes de colores sobre las sepulturas se movían hasta con el más ligero viento, como si pareciera que los pequeños regresaron a jugar.
CON MELANCOLÍA Y CARIÑO
La melancolía y lágrimas también se hicieron presentes en el panteón porque “con alegría y música se recuerda a los que murieron, aún cuando duele su partida”, expresaron integrantes de la familia de Santiago López mientras adornaban la tumba de su madre que partió hace 15 años.
En tanto, la familia Amaya Hernández vistieron con flores de colores y las tradicionales de cempasúchil la última morada de sus seres queridos para recordarlos como eran en vida.
“Recordamos a nuestros parientes con cariño y alegría porque es algo que ellos hubieran querido, quizás ya no están físicamente con nosotros, pero su espíritu y recuerdo siempre nos acompaña”, destacaron.
Es así que como marca la tradición, la variedad de flores de cempasúchil, con sus colores naranjas y amarillos, embellecieron las lápidas para esperar la llegada de quienes partieron de esta vida y regresan cada año para recibir la ofrenda que sus familiares le colocan con cariño y melancolía.














