En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, agentes de la fiscalía detuvieron a Diego “N”, de 29 años, por los feminicidios de una adolescente de 15 y de la madre de la menor, además del homicidio del padre.
La mañana de este martes, aproximadamente a las 6 horas, una pareja fue asesinada dentro un domicilio en la comunidad San Jerónimo, de Guadalupe, por lo que autoridades comenzaron la búsqueda del atacante, quien se supo era familiar de las víctimas.
Según los primeros reportes, se trató de un conflicto que terminó con uno de los involucrados atentando contra un hombre y una mujer; después huyó privando ilegalmente de la libertad a la hija de las víctimas, con quien “tenía una relación”, detalló el secretario general de Gobierno, Rodrigo Reyes Mugüerza.
En un comunicado, la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) expuso que se desplegó un operativo en la zona para dar con el homicida.
“El equipo de investigación coordinado entre las fiscalías especializadas en investigación de delitos cometidos contra mujeres por razón de género y la de alto impacto llevan a cabo las diligencias pertinentes que permitan lograr la detención del responsable”, detalló.
El domicilio donde ocurrió el asesinato fue restringido y puesto a disposición de personal de la Dirección General de Servicios Periciales (DGSP), que se hizo cargo del levantamiento de ambos cuerpos para integrar la carpeta de investigación.
Durante el operativo, las autoridades encontraron en la misma localidad a la tercera víctima, la menor de edad, sin vida; tanto sus padres como ella fueron asesinados a puñaladas.
Horas mas tarde, el titular de la FGJE, Cristian Paul Camacho Osnaya, informó que elementos de la Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto detuvieron al presunto responsable del multihomicidio.
A Diego “N”, originario del Estado de México, lo pusieron a disposición del Ministerio Público (MP) por los delitos de feminicidio, homicidio calificado y privación ilegal de la libertad; será esa instancia la que determine su situación jurídica.
“No permitiremos que ninguna mujer sea violentada. Asimismo, llevaremos ante los tribunales a los responsables por estos hechos que tanto laceran, lastiman, a la sociedad”, afirmó Camacho Osnaya.
SUMAN 8 CASOS
Con los casos de este martes suman ocho los feminicidios registrados en 2025 en la entidad.
De acuerdo con el Banco Estatal de Datos sobre Violencia contra las Mujeres, del 1 de enero al 31 de octubre se tenía registro de seis en la capital, Río Grande, Villa de Cos, Pinos y Tlaltenango de Sánchez Román. Los dos feminicidios de este martes ocurrieron en Guadalupe.
“Era una niña sometida”
Al calificar como un hecho brutal el doble feminicidio y homicidio cometidos en San Jerónimo, Guadalupe, el Movimiento Feminista de Zacatecas criticó “que en este estado la vida vale poco, la de una mujer menos y, para este sistema, pareciera que la vida una niña no vale nada”.
Advirtió que no se trata de un crimen aislado ni un acto irracional que un hombre de 29 años asesinara a una adolescente de 15 años, a la madre y al padre de la menor, pues “estamos frente a la consecuencia más extrema de la violencia patriarcal que atraviesa a cada espacio de nuestra sociedad”.
En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, el movimiento señaló que la adolescente “no era una pareja, era una niña sometida a una relación desigual, configurada por el poder, la manipulación, el adultocentrismo y la violencia”.
Este feminicidio, enfatizaron, “no solo arrebata una vida, destruye una familia, hiere a una comunidad entera”, mientras que “el castigo nunca será suficiente si el tejido social que rodea a niñas y adolescentes sigue siendo un terreno inseguro, desigual y hostil”.
Reprocharon que la fiscalía declarara que no se permitirá que se dañe a ninguna mujer, “tarde claramente”. La solución, acotaron, “no es punitivista, porque la violencia no cesará si no se transforma la estructura que la sostiene: miósgina que naturaliza el control, sexualiza a las niñas, romantiza la desigualdad y odia profundamente a las mujeres”.
El Movimiento Feminista de Zacatecas exigió sanciones para los responsables, aunque “la justicia no se cumple cuando ya hay vidas arrebatadas”, por lo que demandaron también transformar la estructura que reproduce, permite y normaliza estas violencias.
Llamó a “una transformación desde abajo, desde la organización feminista cotidiana”, con la unión de las mujeres para crear redes de cuidado para una defensa colectiva.
“La violencia contra las mujeres no es un asunto privado ni individual. Porque mientras una niña pueda ser asesinada por un adulto, no estamos hablando de seguridad, estamos hablando de una guerra contra nosotras”.
