APACHURRAN AL TRIBUNAL LABORAL
Juan Carlos Flores y Marla Rivera, magistrados del Tribunal Laboral Burocrático, se sienten apachurrados por varios frentes. Por un lado, la Secretaría de Administración les ha requerido sus oficinas y el coordinador jurídico, Armando Ávalos, tiene la encomienda de desalojarlos. Su secretario de Acuerdos, Glafiro “N”, sigue vinculado y para rematar, el diputado Santos González proponen que el tribunal sea absorbido por el Poder Judicial local. Lenguas bífidas dicen que a la gobernanza no le caería mal ayudar un poco al tribunal. Dicen que si tuvieran personal y presupuesto suficiente, los juicios serían más rápidos, eficientes y le ahorrarían cientos de miles de pesos a los gobiernos en salarios caídos. Juan Carlos se preguntaría: “¿por qué nos tratan así?”
NO REPETICIÓN
A la titular de la Semujer, Karla Guardado, le recordaron aquel violento día del 8 de marzo de 2024, cuando mujeres manifestantes fueron reprimidas. Karla jura que hay un principio de no repetición, y como prueba, presumió, la marcha del 8M tuvo saldo blanco y así se espera para los años siguientes. Según la funcionaria, “Zacatecas vive un momento histórico en la atención, protección y empoderamiento de las mujeres». ¿Tendrán la misma opinión los colectivos feministas? La hija de la ex diputada Lorena Oropeza compareció en sala de comisiones ayer por la tarde. Fue una exposición relativamente tranquila.
EL SHOW DE GERARDO
De algún modo, se quiso blindar el secretario del Campo, Gerardo Luis Cervantes. Llevó trabajadores y otros acarreados. Contestó lo que quiso, y lo que no simplemente lo ignoró. El funcionario dice que los apoyos de la secretaría los entregan sin distinción, pero Toño Martínez de la CNC, tiene otros datos. Sobre las situaciones de inseguridad que enfrentan los productores, Gerardo Luis no le respondió nada a la diputada Renata Ávila. Eso sí, el de Secampo admitió impotencia y falta de avance para poder ayudar a los productores de cebolla, afectados por la volatilidad en los precios de su mercancía.
SE IMPONEN A LA BANDA
A como van las cosas, la directora del Instituto Zacatecano de Cultura, Dulce Muñoz, casi apaciguo los ánimos rebeldes en la Banda Sinfónica del estado. Resignados y dolidos, ya cinco músicos aceptaron su liquidación (ninguna mayor a 250 mil pesos) para ya no batallar con Dulce. Algunos aceptaron participar en la convocatoria para seguir en la banda. Otros ya no quisieron. Se rechazó un amparo para el nuevo reglamento de la banda, pero aún hay una solicitud de amparo más y una demanda ante el Tribunal Laboral Burocrático. No obstante, algunos venenosos dicen que Dulce ya se salió con la suya. Por lo pronto, el proceso de selección ya terminó, pero aún no han formalizado quienes se quedarán y ni siquiera hay un director para la banda que esté reconocido.
GRILLAS EN LA CMIC
Víboras de la construcción tienen claro que Panchito Capetillo, presidente de la CMIC, sigue la línea de su antecesor Alberto de la Peña, es decir, afín a la gobernanza. Estos venenosos también notan que hay menos participación en la cámara y como ejemplo pusieron una discreta reunión de la vicepresidencia de los municipios, entre Manuel Cordero y Joel Jasso, quien por cierto es amigo de la infancia del abogado Jorge Rada, y que como el zorro y el sabueso, tomaron rumbos distintos. La organización rival, la AMIC que en Zacatecas mangonea Rodrigo Sáinz, busca a contratistas que quieran cambiar de equipo.
