Evitar la revictimización de las personas es un deber de todas y todos
En el marco de los Derechos Humanos (DH), uno de los principios más importantes es el respeto a la dignidad de las personas que han sido víctimas de algún delito, violencia o violación de derechos fundamentales.
Con frecuencia los sistemas de justicia, las instituciones y, en general, la sociedad reproducen dinámicas que generan revictimización, que se pone de manifiesto cuando una persona que ha sufrido un hecho traumático es expuesta nuevamente al dolor, la estigmatización o la desconfianza debido a actitudes, procesos o discursos que la culpan, minimizan su experiencia o la obligan a revivir innecesariamente los hechos, este fenómeno no solo constituye una falta de sensibilidad, sino también una violación a los DH.
Este fenómeno suele presentarse en procesos judiciales cuando las víctimas deben narrar repetidamente los hechos, enfrentar actitudes de desconfianza o ser tratadas como responsables.
En instituciones de salud o asistencia cuando no se respeta la privacidad, se minimiza el sufrimiento o no se brinda atención adecuada; en medios de comunicación al difundir la identidad de las víctimas sin consentimiento, o al presentar la información con morbo y sensacionalismo; finalmente en el entorno social y familiar cuando las víctimas son señaladas, culpabilizadas o cuestionadas en lugar de recibir apoyo.
De esta manera, la revictimización no solo prolonga el sufrimiento, sino que también puede constituir una forma de violencia institucional y social.
Evitar la revictimización no es únicamente un deber ético, sino una obligación jurídica derivada de los tratados internacionales de DH y de las constituciones nacionales.
Las instituciones educativas deben fomentar una cultura de respeto, empatía y apoyo hacia las personas que han sufrido violencia o violaciones a sus derechos.
Los medios de comunicación tienen la responsabilidad de informar con perspectiva de DH, protegiendo la identidad de las víctimas y evitando el lenguaje discriminatorio.
La sociedad en general debe rechazar la estigmatización y asumir la corresponsabilidad de apoyar a quienes han atravesado situaciones de violencia, en lugar de juzgar o señalar.
Solo mediante un enfoque integral se puede garantizar que las víctimas recuperen su confianza, su dignidad y su proyecto de vida.
Evitar la revictimización es un deber de todas y todos reconociendo que las víctimas no son responsables de lo ocurrido, que merecen un trato digno y que su testimonio debe ser escuchado con respeto y empatía.
TODOS LOS DERECHOS PARA TODAS LAS PERSONAS.
*Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ)
