SOMBRERETE. Lo que en tiempos mejores fue una carretera, hoy la ruta Sombrerete –Jiménez del Teul se asemeja más a un terreno de entrenamiento para pilotos de rally extremo.
La vía que conecta a ambos municipios ha provocado una avalancha de quejas ciudadanas que describen el trayecto como «una aventura que nadie pidió».
Los usuarios de esta ruta señalaron que los baches han alcanzado proporciones magnas. «Los hoyos tienen tantos años de servicios que ya merecen una jubilación», declararon.
Algunos automovilistas reportan que han memorizado cada bache del recorrido, creando mapas mentales para evitar los más traicioneros, que sorprenden a los conductores que por primera vez recorren el tramo carretero.
Más allá del aspecto anecdótico, la situación representa un problema serio para la economía regional.
Los transportistas reportan incrementos en los costos de mantenimiento vehicular, mientras que los tiempos de traslado se han duplicado debido a la necesidad de circular a velocidades de tortuga contemplativa.
