FRESNILLO. Padres de familia tomaron este miércoles la escuela primaria Josefa Ortiz de Domínguez para exigir la destitución del director Moisés Antonio Garay Rosales, y la subdirectora, Isbeth Reynoso García, a quienes acusan de opacidad en el manejo de recursos, falta de rendición de cuentas y el deterioro del plantel.
Desde temprana hora, un grupo de madres y padres inconformes cerraron la entrada principal de la institución, ubicada en la colonia Insurgentes, con pancartas en las que exigieron la salida de ambos directivos.
La molestia principal, expusieron, es la negativa reiterada del director a mostrar el “libro de notas” a la comisión revisora, pese a las múltiples solicitudes formales.
María Elena Plazuela Ramírez, una de las manifestantes, explicó que durante una junta general realizada la semana pasada, el directivo presentó un reporte de gastos en una cartulina, donde justificó más de 40 mil pesos en supuesta compra de pintura. Sin embargo, los padres aseguraron que solo un par de salones fueron pintados, por lo que consideran que el gasto es injustificable.
“Queremos respuestas claras, no excusas ni largas. Nos pide esperar hasta octubre para entregar información, pero el libro de notas está en la escuela, no en otra parte. Eso nos hace pensar mal”, señaló.
Otra madre de familia, Marta Patricia Ramírez, añadió que la escuela ha perdido gran parte de su matrícula desde que Garay Rosales asumió la dirección, pues antes la primaria albergaba entre 400 y 500 estudiantes, mientras que actualmente apenas cuenta con alrededor de 150.
“La escuela se está viniendo abajo. Quitó la banda de guerra, ya no organiza convivios y los baños están en malas condiciones”, denunció.
Los inconformes también acusaron a la subdirectora, Isbeth Reynoso, de operar una tienda clandestina dentro del plantel, lo cual consideran irregular y en perjuicio para la cooperativa escolar.
Señalaron que en ciclos anteriores exigieron pagos excesivos a encargadas de la cooperativa, y que en este inicio de ciclo, cada familia debió cubrir una cuota de inscripción de 500 pesos por alumno, además de 100 pesos por hermano, sin que hasta el momento se transparente el destino de esos recursos.
“Queremos las cosas claras. No pedimos nada fuera de lo normal. Solo que nos muestren las cuentas, pero ni a las mesas directivas anteriores ni a las comisiones revisoras se les entregó información. El año pasado nos hicieron firmar sin revisar nada”, reclamaron.
Hasta el momento, los padres aseguran que no han tenido comunicación con el jefe de la Región 02 Estatal, Juan Antonio Luna Santos, y detallaron que la supervisora únicamente les ha dado prórrogas sin resolver el conflicto.
Ante la falta de respuestas, pidieron la intervención inmediata de Luna Santos ya que advirtieron que mantendrán tomadas las instalaciones y no permitirán que el director y la subdirectora continúen en sus cargos.
“La escuela está deteriorada y no vamos a dejar que siga así. No los queremos aquí, ni al director ni a la subdirectora”.

