FRESNILLO. Habitantes de la comunidad Santana solicitaron a las autoridades municipales y estatales terminar de rehabilitar el sistema de drenaje, inconcluso desde hace ocho años.
A causa de estos trabajos “a medias”, la red se obstruye y provoca malos olores y severos focos de contaminación, un problema que se acrecentó durante la temporada de lluvias.
Genaro Méndez González, delegado de la comunidad, explicó que las alcantarillas instaladas hace varios años no cuentan con un desagüe funcional y están saturadas de basura y residuos, lo que impide el flujo normal de las aguas residuales.
“El drenaje se instaló en su tiempo, pero quedó inconcluso. Hoy batallamos mucho porque las alcantarillas están tapadas y el agua no tiene salida por ningún lado. Están llenas de basura, costales y hierba; eso provoca que se queden los olores y el agua sucia acumulada”, señaló.
Precisó que la problemática afecta directamente a entre 80 y 85 familias, aunque prácticamente toda la comunidad padece las consecuencias. En época de lluvias, las alcantarillas colapsan y el agua residual llega a brotar por las coladeras.
ORIGEN DEL PROBLEMA
De acuerdo con el delegado de Santana, al momento de instalar la red de drenaje varios vecinos comenzaron a conectarse al sistema. Sin embargo, como la obra no tuvo continuidad, las alcantarillas quedaron expuestas y muchas se dejaban abiertas durante las lluvias para drenar el agua pluvial más rápido.
Esa práctica facilitó la entrada de basura y otros objetos que terminaron por obstruir completamente las tuberías. “La consecuencia fue que las alcantarillas se taparan por completo y ahora el agua se queda estancada, provocando malos olores y un foco de contaminación”, detalló.
Expuso que hasta el momento no se han registrado inundaciones graves ni daños estructurales a viviendas. Sin embargo, advirtió que no se descarta que en el futuro pueda ocurrir, ya que muchas familias suelen callar los problemas hasta que se vuelven críticos.
LLAMADO A LAS AUTORIDADES
Méndez González insistió en que el problema del drenaje debe ser atendido con urgencia, ya que no solo se trata de una obra inconclusa, sino de un tema de salud pública.
“Es una necesidad de la comunidad. Necesitamos que se desazolven las alcantarillas y que se haga la continuación para el desagüe del drenaje. En temporada de aguas es un batallón y nadie nos ha dado una solución definitiva”, subrayó.
El delegado de Santana dijo confiar en que las autoridades municipales puedan gestionar recursos para atender esta demanda y pidió que se considere a la localidad dentro de los programas de infraestructura básica para comunidades rurales.
Mientras tanto, los vecinos han tratado de limpiar por su cuenta algunas alcantarillas, pero reconocen que la obstrucción es profunda y requiere maquinaria especializada para retirar los desechos acumulados.
“Nosotros hacemos lo que podemos, pero es un problema que ya no está en nuestras manos. Queremos prevenir que en el futuro, con una lluvia fuerte, el agua sucia termine dentro de las casas”, concluyó.
