ZACATECAS. “Rayo” es un maletero fuera de lo común en la central de autobuses de Zacatecas, donde trabaja día y noche en espera de recibir como pago una palmadita en el lomo o una caricia de los pasajeros, siempre y cuando no falten las croquetas.
A este perro callejero le cambió la vida hace dos años, cuando llegó a la terminal de autobuses, donde lo adoptaron, lo bautizaron como “Rayo”, lo nombraron maletero e incluso le confeccionaron el gafete que lo acredita.
La historia de este peculiar can, de talla media, es contada por los cargadores de maletas de la línea Ómnibus de México, quienes relataron que hace dos años llegó un cachorro mestizo que al principio creyeron, como otros callejeros, permanecería solo unos días en la central de autobuses, pero no fue así.
El peludo conquistó el corazón de trabajadores, operadores de autobuses y de los pasajeros, quienes ahora fascinados por su carisma buscan una foto con el maletero de cuatro patas más famoso de la central camionera de Zacatecas.
Con su gafete que lo identifica como miembro de la empresa de autobuses, “Rayo” se pasea día y noche por los andenes de la terminal en busca de una caricia, un apapacho y hasta fotografías con quienes, al verlo con su acreditación, les causa sensación y saca una sonrisa.
“Rayo” se caracteriza por ser amigable, juguetón y travieso, haciendo el turno laboral más llevadero y ameno para los empleados de la central, su hogar adoptivo, donde en reciprocidad encuentra alimento y cobijo.
Los maleteros relataron que un operador se encariñó con el cachorro cuando llegó y lo quiso adoptar, pero no prosperó el intento y decidieron entonces que “Rayo” habitara en la central.
Ese mismo chofer después le imprimió su gafete y lo convirtió en parte del equipo de la empresa, cuyo personal lo adoptó con cariño.
El can tiene una cama, su locker y su plato de comida, donde no faltan croquetas ni agua, que suministran sus compañeros humanos, quienes se turnan para darle lo necesario.
Esta temporada vacacional, “Rayo” ha sido la sensación entre los pasajeros por su nobleza y fidelidad canina. Así que si en algún momento llegas o sales de la central de autobuses, no dudes en saludar a “Rayo”, el maletero fiel.







