ZACATECAS. Las profundidades de la Mina El Edén se transformaron en un escenario de ensueño cuando el Ballet Folklórico de La Paz – BAFOPAZ llevó la esencia de Bolivia a más de 200 metros bajo tierra.
El bar subterráneo se convirtió en un caldero de emociones donde los ecos de la música andina reverberaron entre las paredes, creando una atmósfera tan íntima como grandiosa que dejó sin aliento a cada espectador presente.

