ZACATECAS. Sigifredo Noriega Barceló, obispo de la Diócesis de Zacatecas, centró su homilía dominical en el aprovechamiento del periodo vacacional, como una oportunidad para el crecimiento espiritual y personal, al destacar el ambiente que se percibe en las familias al inicio del descanso escolar.
El líder religioso basó su reflexión en las figuras bíblicas de Marta, María, Abraham y el apóstol Pablo, estableciendo tres enseñanzas: hospitalidad, servicio y contemplación.
Explicó que estas actitudes “se complementan, no se excluyen”, aclarando que no considera negativa la actitud de Marta por su dedicación al servicio, sino que debe equilibrarse con la contemplación, representada por María.
LLAMADO A LA HOSPITALIDAD FAMILIAR
Reconociendo las dificultades actuales para ejercer la hospitalidad debido a la desconfianza social, el prelado instó a los feligreses a practicarla durante las vacaciones, especialmente en el ámbito familiar.
“Imagínense en la familia recibirnos, platicar y apoyarnos”, expresó al mencionar la importancia de las visitas a personas que ordinariamente no se frecuentan, así como sus propias limitaciones de movilidad.
La homilía concluyó con una invitación a identificarse con los personajes bíblicos mencionados, y a vivir este periodo “con mucha emoción, mucha esperanza y con ese corazón abierto”.
