PÁNUCO. Especialistas del Comité Estatal para el Fomento y Protección Pecuaria de Zacatecas (Cefopp) impartieron un curso sobre la varroasis, una enfermedad transmitida por un ácaro que afecta a las abejas obreras, reinas y zánganos. El curso explicó la situación actual de este padecimiento, su diagnóstico y control a los apicultores del municipio.
El objetivo es que los productores “estén al pendiente de los posibles síntomas, que como apicultores suelen notar”, explicó la Dirección de Desarrollo Rural del ayuntamiento.
Detalló que si bien en Pánuco no se han tenido brotes de este ácaro en las colmenas, con el curso se busca que los apicultores tomen medidas para prevenir y tratar la varroasis. “Se necesita tener precaución para controlar el rendimiento de la producción de miel”.
LOS CONOCIMIENTOS
En la comunidad San Antonio del Ciprés, apicultores experimentados y novatos de la región asistieron a la capacitación, en la que los especialistas expusieron los indicios de alerta sobre la presencia de varroasis en las abejas.
También aprendieron las acciones de control del ácaro, que infecta la colonia y puede terminar por completo con ella.
Al finalizar la capacitación recibieron sin costo un tratamiento alternativo, es decir, sustentable para el control de la enfermedad.
Finalmente, la Dirección de Desarrollo Rural destacó la importancia de las abejas para la cadena de producción agrícola del estado, y que con acciones como ésta “el Municipio busca fortalecer el conocimiento y la preparación de la comunidad apícola”.
¿QUÉ ES?
La varroasis es una enfermedad causada por el ácaro varroa destructor, que afecta a las abejas obreras, reinas y zánganos. Aunque su distribución se limitaba al sureste de Asia, en México se reportó la primera presencia del parásito en Veracruz en 1992 y continúa en el país.
Se trata de la peor enfermedad de las abejas a nivel mundial, porque afecta a los ejemplares adultos viviendo en estado forético (usan otras especies como medio de transporte), alimentándose de su tejido graso y atacando a las larvas, que nacen con menos de 30 por ciento de peso.
También provoca disminución de nacimientos, deformación de alas y abdomen, aumento de la edad para pecorear, desorientación, periodos de vida más cortos, secretan menos cera y disminuyen su producción de miel.
