ZACATECAS. El obispo Sigifredo Noriega Barceló presidió la celebración de la solemnidad de San Pedro y San Pablo, en la que destacó la importancia de la unidad y el amor en la Iglesia católica.
Durante su homilía, el prelado recordó que Pedro fue crucificado en el año 64 y Pablo decapitado en el 67, describiéndolos como «dos pilares de la iglesia» que dieron testimonio supremo de fe.
Noriega Barceló enfatizó la sucesión ininterrumpida desde Pedro hasta el actual pontífice, mencionando que «hace casi ya siete semanas fue elegido el nuevo papa» tras el fallecimiento del papa Francisco.
El obispo subrayó que «solamente una iglesia unida podrá ser fermento de Evangelio en un mundo fragmentado y polarizado», explicando que la unidad no elimina la diversidad, ya que «Pedro y Pablo eran muy diferentes, los unió Jesucristo».
Concluyó exhortando a los fieles a tomar la iniciativa en el amor: «No esperes que los demás se lancen primero. Sé el primero que toma la iniciativa para amar», citando las palabras del papá.

