ZACATECAS. Miguel Ángel Varela Pinedo, alcalde de la capital, informó que el inicio de la construcción del nuevo rastro municipal está detenida por falta de permisos medioambientales y de salubridad.
“Falta apertura de las secretarías de Agua y Medio Ambiente (SAMA) y de Salud de Zacatecas (SSZ), por lo que conlleva a los permisos medioambientales y de salubridad”, expresó.
Expuso que el gobierno del estado aún no autoriza los permisos correspondientes al ayuntamiento, por lo tanto están a la espera de que se logren concretar las anuencias necesarias para iniciar con la construcción.
“No lo hemos querido hacer para no brincarnos de lo que nosotros criticábamos [del segundo piso] de que nos estaban brincando al Municipio, no queremos brincar al estado”, expuso.
Confió que el retraso en los permisos no se trate de una venganza por la cancelación de la obra del viaducto elevado, y “ojalá que el gobernador David Monreal Ávila tenga la altura de miras de poder presentar este proyecto”.
AFECTA RETRASO
Varela Pinedo afirmó que el ayuntamiento está listo para comenzar la obra en cuanto se autoricen los permisos necesarios, cuyo costo está estimado en 100 millones de pesos.
El nuevo rastro, explicó, es un proyecto de cuatro hectáreas que incluye pavimentación, drenaje, agua potable y alumbrado público, el cual estaría ubicado en la comunidad La Escondida.
Para financiar la obra, afirmó que el ayuntamiento cuenta con “un guardadito específico” que es aproximadamente una tercera parte del presupuesto total que se busca invertir en la construcción.
Detalló que para cubrir el resto del recurso, el Municipio solicitará un crédito a un corto plazo de tres años, “lo mismo que hizo la administración anterior con el tema del fraude de la Capital Iluminada”.
El panista dijo que este financiamiento lograrán saldarlo en el periodo de duración de la administración municipal, pero ante el retraso en las autorizaciones se redujo este periodo de tiempo a dos años.
Así las otras dos terceras partes del costo de la obra se pagarán con un crédito en los dos años que restan, porque “sin lugar a duda, de ahí sacaríamos ese recurso restante”.
