ZACATECAS. El fotógrafo Juan Carlos Pinto Márquez vuelve a Zacatecas con la exposición Ecos de la Impermanencia, una muestra de 12 obras que retratan paisajes de Japón, montados sobre pergaminos tradicionales del país, que se exhiben en el restaurante Santos Maestros, del Hotel del Arte Santa Rita.
Durante la inauguración, el autor explicó que la serie “habla sobre todo de la memoria de niño, una siempre dispuesta a sorprenderse del mundo”, por lo que las obras reflejan esos recuerdos que buscan un momento efímero, “una cosa particular de la fotografía”.
Indicó que el diseño de las piezas las realizó en conjunto con su esposa y directora de teatro, Yukiko Tasaka, mientras que el montaje “estuvo a cargo del maestro artesano Taishin Sagawa, reconocido por revitalizar el arte kakejiku desde una perspectiva contemporánea”.
La exposición, de entrada libre, permanecerá hasta el 16 de junio en el recinto, ubicado en la avenida Hidalgo 507 del Centro Histórico de la capital.
EL MUJŌ DESDE LA MIRADA ZACATECANA
Pinto Márquez, quien radica en Japón, indicó que, si bien su obra está influenciada por la estética y la filosofía nipona, lleva esencia zacatecana:
“ Yo soy zacatecano, mi sustancia es zacatecana y Japón es el catalizador que me dio los ojos para ver, allí aprendí a hacer fotografía, pero mis ojos son zacatecanos”.
En este sentido, destacó que la piedra angular de la serie es el concepto japonés mujō, el cual se traduce como transitoriedad, ya que “todo es impermanente, todo está a punto de desaparecer y por eso es bello”, detalló.
Por ese motivo, destacó que “para ninguna fotografía hice un gran viaje, sino que fueron escenas que encontré en mi vida diaria”.
En la muestra se pueden encontrar obras que muestran el follaje de las hojas de otoño reflejadas en el río, la sombra de los árboles coronada con la Luna y sin que falte, el símbolo por excelencia de Japón: el monte Fuji.
