Es Juan Ignacio María de Castorena un ser humano de enorme grandeza intelectual, por los aportes al desarrollo de la cultura de Zacatecas, México y América, pero cuya obra se desconoce y ha sido olvidado, en su tierra de origen. Fue un extraordinario educador zacatecano de prestigio universal y reconocido como El Primer Periodista de América.
Juan Ignacio María de Castorena, extraordinario educador zacatecano de prestigio universal y reconocido como El Primer Periodista de América (otros dicen que solo de Hispanoamérica, que no es hazaña menor), cumplirá en este mes de julio el 357 aniversario de su nacimiento. Su herencia cultural es inconmensurable.
Es Juan Ignacio María de Castorena un ser humano de enorme grandeza intelectual, por los aportes al desarrollo de la cultura de Zacatecas, México y América, pero cuya obra se desconoce y ha sido olvidada en su tierra de origen.
Describamos la impactante trayectoria de este gran zacatecano, a partir de los siguientes puntos:
1). Fue catedrático y posteriormente rector de la Real y Pontificia Universidad de México, a inicios del siglo 18.
2). Fundó en su tierra natal, en 1721, la primera escuela para niñas y mujeres abandonadas conocida con el nombre de Colegio de los Mil Ángeles Custodios de María Santísima y, por si fuera poco, nombró como rectora de dicha institución a una mujer.
3). Es considerado como el primer zacatecano en obtener dos doctorados, uno en abogacía por la Real y Pontificia Universidad de México y otro en teología por la Universidad de Ávila, España.
4). Fue amigo de Sor Juana Inés de la Cruz y defendió su derecho a cultivar la literatura en los espacios públicos.
5). Como pocos, con excepcional energía y entereza moral, defendió en la esfera pública los derechos culturales de las mujeres. Con esto se adelantó más de 300 años a su época.
6). Mandó editar y publicar los trabajos literarios de la Décima Musa cinco años después de su muerte, en el libro titulado Fama y Obras Póstumas del Fénix de México, en 1700. Sor Juana Inés de la Cruz fallece en 1695.
7). En 1722 funda, en una iniciativa monumental, el primer periódico impreso de la época, con el nombre de La Gaceta de México, organizada en secciones, algunas de ellas dedicadas a la difusión de libros y otras a la promoción de las obras culturales de las mujeres. Antes de este medio, solo se editaban hojas volantes.
8). Con la creación de La Gaceta de México se sientan las bases de la cultura de la transparencia, porque difundió el conocimiento a favor de la gente, de los actos de los gobiernos de la época colonial.
9). Juan Ignacio María de Castorena Ursúa Goyeneche y Villareal es por lo tanto un incansable promotor de los derechos a la información, de la libertad de expresión y de imprenta.
10). Adelantado a su época, genera una red de contactos y especie de corresponsalías que difunden información de España, Cuba y muchas otras regiones de Hispanoamérica.
11). Como académico sienta los cimientos de las cátedras en favor de los derechos de las mujeres de su época.
12). Es igualmente Juan Ignacio María de Castorena un incansable promotor de la publicación de obras literarias e infinidad de libros.
13). Contribuye este insigne zacatecano a la consolidación de las esferas de lo público y lo privado.
CASTORENA Y LAS LUCES CONTRA EL OSCURANTISMO
Juan Ignacio María de Castorena (1668/1733), con sus monumentales iniciativas y obras, aporta luces culturales, en una época histórica dominada por el oscurantismo medieval de la época colonial.
Por esa razón, incluso, producto de la gran influencia intelectual de Castorena, que se extendía hasta la cercanía y el afecto que le profesaban los Reyes de España, fue posible ponerle límites a los excesos y horrores con que actuaba en la Nueva España, la organización del Santo oficio.
Quizá, por esos motivos, el trabajo intelectual y cultural de este zacatecano, extendió un manto de protección y defensa, en esa época de la historia, a las manifestaciones a favor de la igualdad de género.
LA RIQUEZA EDUCATIVA DE ZACATECAS:
Con este excepcional personaje se inicia una floreciente aportación de Zacatecas a México, en materia educativa, que luego se pierde en los recientes periodos, porque los gobiernos en turno no han dado prioridad al hecho educativo como base del desarrollo.
La tradición centenaria de Zacatecas como baluarte de la educación de excelencia, debiera recuperarse, en honor al legado de Castorena.
Los restos de Castorena descansan en la ciudad de Mérida (Yucatán). Conveniente sería traerlos a su tierra.
