Otra celebración a los maestros
La gran responsabilidad de enseñar. Quienes fuimos educados antes de los 70, al respecto, en la educación básica y media superior, conocimos a maestros que hacían de la enseñanza un apostolado, a pesar de la precariedad laboral que existía en el gremio.
No faltaban a sus clases, los vimos ir, a veces hasta enfermos, rara vez no asistían por eventos sindicales. Eran críticos con el sistema político en que se vivía, eran excelentes en toda la enseñanza que impartían: aritmética, geometría, civismo, historia y eran exigentes con la gramática y ortografía. Fue una etapa en que los profesores de educación superior no tenían los problemas que actualmente se presentan con estudiantes que a veces no saben escribir correctamente y menos, aplicar ciencias básicas.
Los profesores de educación básica son fundamentales para el desarrollo cognitivo, social y emocional de los niños y jóvenes. Su papel va más allá de la simple transmisión de conocimientos, pues también influyen en la formación de valores, la estimulación de la creatividad y la preparación para la vida adulta.
En estos tiempos hay más posibilidades de dar educación de calidad, no solo a nivel profesional, también desde lo básico. En un mundo donde la información está al alcance de todos, el maestro tiene el papel de ofrecer experiencias de aprendizaje que lleven a los alumnos a entenderse a sí mismos como jóvenes que tienen un impacto en la comunidad y su entorno.
El maestro no solo es empático, sino que fomenta en ellos la empatía y los alienta a formar relaciones positivas y equilibradas, aprendiendo de las diferencias y comprendiendo nuestra naturaleza humana. El maestro presta especial atención a las interacciones sociales y a las experiencias de aprendizaje que fomenten en sus alumnos un pensamiento crítico, además de la curiosidad, creatividad, honestidad, resiliencia, bondad, respeto, entre muchos otros valores. (Rosamaría Díaz Vélez).
Por eso nuestra insistencia de que lo más importante de la educación es dirigirla al sentido humanista y responsable con la sociedad.
Es primordial que los educadores de todos los niveles tengan presente que la enseñanza es con honestidad y responsabilidad, y que es fundamental la orientación social y el servicio a la nación.
No se puede educar para las necesidades nacionales si no se cumple con las siguientes obligaciones:
Atender con su asistencia las clases, en el nivel básico, la movilización para mejorar sus condiciones laborales obligó a perder valiosos tiempos en el aula.
Es tiempo de recuperar esas clases que se redujeron por tales causas. Al momento se ha detenido la represión que hubo en contra del magisterio, tan solo mencionemos los sexenios recientes con De la Madrid hasta Peña Nieto, sometieron al magisterio con acciones homicidas.
Conocer los actores, las ideologías y las motivaciones que influyeron para los cambios, es una necesidad para no olvidar la historia, ahora incluidos en los libros de texto.
De igual trascendencia, es el manejo de la tecnología, que avanza a pasos agigantados; también el conocer nuestro idioma, conozco ese gran rezago para transmitir las ideas y escribirlas. Fortalecer la enseñanza en las ciencias básicas: matemáticas, física y química.
Se ha logrado el financiamiento oficial en la educación pública para los programas educativos, principalmente con becas con equidad y sin condicionantes, falta llegar al 100 por ciento de la población estudiantil.
Los maestros de educación básica tienen un papel trascendental y una gran responsabilidad, por eso nos extraña que el sindicalismo oficial o de las viejas estructuras del prianismo, quieran realizar una huelga nacional, sin atender los diálogos, que han estado abiertos con los sindicatos de maestros (CNTE y SNTE)
El que a hierro mata… Cómo no recordar las ilegales argucias de las que se valieron en el pasado las huestes que actualmente dirigen rectoría, con porros golpeando candidatos en la escuela de Derecho, manipulando papeles en Ciencias de la Tierra, creando supuestos desfalcos en las unidades de la UAZ para impedir candidaturas.
Hoy sabemos que a Ibarra, todavía rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), le dan prisión preventiva, en espera de una audiencia que enfrenta por violación equiparada, agravada en contra de una menor de edad. A pesar de conocer la malicia de Ibarra y su grupo, deseamos que se aplique justicia y no vaya a ser un mecanismo de presión en estas campañas de rectoría, “pobre UAZ”.
Por lo pronto felicidades a los auténticos profesores en su día.
