Zacatecas.- Ante la mejor entrada en el estadio Carlos Vega Villalba en la actual administración, Mineros no pudo anotar un gol en 90 minutos, pese al gran asedio en la portería tamaulipeca.
Al final, un doloroso empate a cero goles frente a la Jaiba Brava dejó fuera a los vino tinto en la instancia de semifinales.
La semana pasada comenté en este espacio las diversas aristas del posible resultado. Mostré algunas posibilidades, y al final, una de ellas, tal vez la menos pensada, fue la que se dio en el resultado final: empate a cero goles.
En esa columna hice una pregunta: ¿Qué es más fácil, remontar un marcador de dos a cero o el de uno por cero? Con las personas que charlé durante la semana me dijeron que la segunda opción resultaba más sencilla, pero fue todo lo contrario.
En el futbol se ha mencionado en reiteradas ocasiones que el marcador más engañoso es el 2-0 y prueba de ello la remontada de Mineros ante Venados en la serie de los Cuartos de Final de la Liga de Expansión.
Tal parece que el uno por cero, al final, fue una losa muy pesada para el conjunto de cantera y plata, en especial por el juego de emociones.
LA FÉRREA DEFENSIVA
Desde el silbatazo inicial comenzó la cuenta regresiva y la presión para los futbolistas, que no pudieron resolver jugadas sencillas. Además, el arquero visitante se vistió de héroe al tener buenas intervenciones.
La Jaiba Brava supo manejar la presión emocional, pues aguantó el resultado como lo hizo ante Celaya en los Cuartos de Final.
La ofensiva zacatecana no estuvo a la altura de la serie, ya que durante 180 minutos no pudo anotar, lo que sentenció su eliminación.
Caso contrario al equipo de Tamaulipas, que suma cuatro partidos consecutivos de Liguilla sin recibir gol.
Con una eliminación en semifinales culminó el quinto año de la actual administración de Mineros. Aunque no todo fue malo, pues consiguieron 26 puntos y fueron la segunda mejor defensiva en la fase regular.
Pero mientras el balón se pone a rodar nuevamente, nosotros aquí seguimos…Deportivamente.
