El neoliberalismo no caerá tan pronto
La confusión ideológica. Después de la grave crisis sanitaria mundial a causa de la COVID 19, salió a la luz del día la terrible situación social de todos los ciudadanos del mundo, cuando se demostró que el neoliberalismo impuesto por los grandes capitales habían desmantelado la seguridad social pública. En México fue fatal, al enterarnos que, al entrar el gobierno de la 4T, se recibieron de la administración de Peña Nieto 401 hospitales abandonados, saqueados o a medio construir.
Para algunos aún no queda claro ese saqueo, ante la desinformación que prevalece entre los grandes medios de comunicación masiva.
Súmele errores en la comunicación de la Presidencia de México al mencionar que llegaríamos a ser como Dinamarca o Noruega. El neoliberalismo y los saqueadores de la oposición han impedido hasta la fecha tener ese logro. Sin embargo, hay avance en los servicios de salud a pesar de existir altos costos para funcionar correctamente por los grandes negocios que se demostraron con los cascarones que habían dejado los gobiernos anteriores a la 4T.
En 2020 escribí aquí sobre cómo la COVID 19 empezaba a visibilizar el cambio de postura de diversos gobiernos en todo el mundo, respecto de sus regímenes económicos con las políticas neoliberales y privatizadoras, que: “Limitan el papel del Estado, lo cual ha derivado en la actualidad en consecuencias desastrosas en el enfrentamiento de la enfermedad. Ahora, con la necesidad inminente de detener la pandemia y superar la crisis, hasta los más férreos seguidores del neoliberalismo se han dado cuenta de la necesidad de aumentar el gasto público y de que sea el Estado el que tome las riendas de la salud pública universal y la recuperación económica”.
Había espacio para cambiar la realidad para millones de trabajadores en el mundo y se movilizaron habitantes en Europa y Sudamérica.
En Latinoamérica: Bolivia, Ecuador, Uruguay y pronto Brasil, cambiaría de manos el gobierno. Igual debería suceder en Europa, mas no fue así, ni Italia ni Inglaterra ni Francia aprovecharon los momentos de debilidad de las políticas neoliberales, mucho menos España, donde sus gobiernos de enfoque “socialista” no rompen estructuras políticas neoliberales.
¿Estábamos equivocados en que la pandemia sería el parteaguas?
Se demuestra que los organismos financieros mundiales no quieren dejar de explotar a los pueblos de países que fueron manipulados por sus gobiernos con los créditos, que siguen siendo onerosos y cuyo pago impide el crecimiento equitativo para el bienestar de la sociedad.
Ahora, hay la tendencia a la derecha con los famosos libertarios que se están agrupando alrededor de la victoria de Trump, así vemos a Elon Musk; Santiago Abascal de Vox, en España, y de las más importantes, Giorgia Meloni, presidenta del consejo de ministros en Italia, así como la sorpresa y terror en Argentina, Javier Milei.
Para darnos cuenta de esos retrocesos después de la pandemia, en Europa vemos los resultados de las elecciones, la encuestadora Grand Continent, nos muestra:
“Calculado a nivel de las tres grandes familias políticas europeas, la proporción de voto de la izquierda cayó de 43 al 37 por ciento entre 2019 y 2024 (-6 pp), mientras que la proporción de voto de centro-derecha se contrajo ligeramente del 33 al 31 por ciento En el mismo periodo, la proporción de voto de la derecha radical aumentó del 22 al 27 por ciento (+5 pp)”.
No hubo el proyecto social progresista que podía haberse posicionado para enfrentar la crisis de los mercados, poder atender los problemas de pobreza, el cambio climático y, uno de los más trascendentales, asegurar el empleo.
En México, el neoliberalismo no ha desaparecido; sin embargo, los esfuerzos del gobierno de AMLO fueron importantes para poder cimentar políticas sociales que disminuyeran los altos índices de pobreza y las grandes desigualdades a causa de sectores privilegiados, que ocasionaron los gobiernos anteriores a la 4T.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tiene la gran oportunidad de estabilizar las políticas sociales y disminuir la brecha de la pobreza, aprovechando la torpe política de la oposición con actores que deben ser puestos a disposición de la justicia, al existir demandas judiciales, de lo contrario habrá sospechosísimo.
Nada de que el neoliberalismo no existe, al contrario, se niega a desaparecer.
Exterminios ilusorios. Los hechos que aparecieron en el rancho Izaguirre en Teuchitlán, Jalisco: hay funcionarios del estado omisos, algunos se olvidan de que pedíamos verdaderas investigaciones sobre la delincuencia y lo seguimos haciendo, pero por el momento hay una gran traba con los jueces a todo nivel.
Pero sin investigaciones y con infiltrados para poder alterar pruebas, el caso de Teuchitlán tardará en resolverse, por lo pronto ya hay detenidos.
