En los años recientes, una temática cuya relevancia ha ido en incremento es aquella relacionada con la capacidad de las personas para conciliar el sueño; tener un sueño reparador o bien, lograr una disciplina que permita disfrutar de las horas de descanso mínimas consideradas como saludables.
Al respecto, algunos especialistas refieren que deberían ser mínimo siete horas; sin embargo, este dato varía, entre otras cosas, en función del rango de edad, la actividad que se realice, padecimientos y circunstancias personales.
Lo anterior, debido a que, más allá del hecho de dormir poco y sentir cansancio a lo largo del día, se ha detectado que las personas que duermen menos de siete horas por noche pueden tener más problemas de salud, como obesidad, diabetes, enfermedades del corazón y alta presión sanguínea.
Sinceramente admiro a las personas que duermen de siete a nueve horas diarias y que son constantes con sus itinerarios de descanso puesto que en la vida moderna conseguir esto es un gran triunfo, ya que las múltiples ocupaciones que tenemos así como la creciente afición a mantenernos conectados en el mundo virtual, implica en muchos casos, tomar prestadas horas de sueño que son irrecuperables.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 40 por ciento de la población mundial tiene trastornos del sueño. Esto equivale a entre 50 y 70 millones de personas.
Entre las principales causas que detonan esta condición pueden señalarse: insomnio, ansiedad, estrés, depresión, consumo de psicofármacos, alcohol, cafeína o comidas pesadas (OMS, 2023).
Aunado a lo anterior, se ha investigado acerca del efecto que tiene el uso excesivo del celular en la calidad del sueño. Por ejemplo, un artículo publicado por Despertar señala que ver pantallas iluminadas antes de dormir es una práctica habitual para muchas personas, convirtiéndose en el último punto de contacto con el mundo exterior antes de cerrar los ojos (Despertar, 2025)
Sin embargo, advierte que esta rutina esconde efectos significativos en la calidad de nuestro descanso nocturno. Investigaciones emergentes y estadísticas alarmantes revelan un creciente vínculo entre el uso nocturno del celular y los trastornos del sueño, ya que la luz azul emitida por las pantallas, junto con la estimulación mental provocada por contenidos digitales que representan una sobrecarga de información, así como la desregulación del estrés.
Lo anterior, ya que el consumo de estos contenidos, puede provocar incremento de la hormona del cortisol, están entre las principales causas que perturban nuestro ciclo natural del sueño, suprimiendo la producción de melatonina (Despertar, 2025).
La melatonina es una hormona del cuerpo que juega un papel importante en el sueño. La producción y liberación de melatonina en el cerebro está relacionada con la hora del día, es decir que aumenta cuando está oscuro y disminuye cuando hay luz.
La producción de melatonina disminuye con la edad, pero también está disponible como suplemento, generalmente como tableta o cápsula oral. (Mayo Clinic, 2023).
El uso desmedido de pantallas no solo nos roba valiosas horas de descanso, sino que también tiene repercusiones profundas en nuestra salud física y mental afectando el rendimiento diario, estado de ánimo y bienestar general (Despertar, 2025).
Ante esta situación, la tecnología -cuyo uso irresponsable provoca trastornos del sueño- ha diseñado una solución que promete mejorar este padecimiento, se llama: almohada inteligente y es de origen chino.
El enfoque adoptado por el equipo liderado por Haiying Kou pasa por registrar los movimientos de la cabeza durante toda la noche gracias a una serie de sensores instalados en la almohada.
Los movimientos de la cabeza generan cambios en el campo eléctrico por medio de lo que se conocen como nanogeneradores triboeléctricos (TENG) (www.imnovation-hub.com).
Los investigadores indican que su almohada inteligente no solo puede medir patrones de sueño, sino también enfermedades que afectan al movimiento de la cabeza y por último, podría avisar del riesgo de caerse de la cama (www.imnovation-hub.com).
Existen otras almohadas inteligentes que ofrecen funcionalidades activas, esto es, que son capaces de modular el sueño y hasta rectificar la posición de la cabeza cuando detecta ronquidos (considerados como otro de los grandes desafíos de la humanidad cuando se trata de conciliar el sueño).
Otros beneficios que se atribuyen a estas almohadas son: monitoreo del sueño, personalización del soporte, ajuste automático, mejora de la calidad del sueño y prevención de problemas de salud.
El precio de estas monerías puede variar dependiendo de la marca y las características específicas de cada una, realizando un monitoreo en las principales plataformas de venta en línea encontré que va desde 297 hasta 2 mil 400 pesos mexicanos. ¿Te animas a intentarlo o cambiarás tus hábitos?
Nos leemos pronto.
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AUTOR: Ana Lilia González Moncada
