EL DAÑO ESTÁ HECHO
Que siempre sí podían. El gobierno del estado ofreció el pago de becas para hijos de profesores de la Sección 34 del SNTE, un compromiso que la secretaria de Educación, Gaby Pinedo, se negó a asumir el miércoles y que derivó en que las protestas se radicalizaran con bloqueos y tomas de carreteras al siguiente día, lo que se pudo haber evitado. Muchos maestros quedaron resentidos y decepcionados de Pinedo y, aun con los acuerdos que se tomen, ésta ya no se la van a perdonar a la secretaria de Educación. No les resolvió y su permanencia en la dependencia se ve complicada para las futuras negociaciones.
MANDAN A TAXISTAS
Los profes recriminan las divisiones y confrontaciones que pretendieron operarles, como cuando un contingente de taxistas se encaró con docentes que paralizaban la obra del viaducto elevado. Por suerte, el asunto no fue más allá de un intercambio de palabras, con los taxistas defendiendo los trabajos del segundo piso. Para tremenda ideota, de la ya vieja gobernanza mandaron a Salvador Maldonado, líder del llamado Movimiento Independiente. Y apenas lo identificaron, en redes sociales recordaron que se trataba del mismo dirigente que apoyó a Morena en campañas, a cambio de mantener los conocidos como taxis piratas y, después, de dudosas participaciones en el reparto de concesiones. Las lenguas viperinas atribuyen la fallida maniobra contra los profes a la Secretaría General de Gobierno, encabezada por Rodrigo Reyes, y obviamente, al subsecretario de Transporte, Javier Reyes Romo.
DE PEÑA AJENA
El diputado Carlos Peña quiso acercarse a unos maestros de Río Grande, que protestaban en una carretera, pero el priísta fue corrido y rechazado por andar de oportunista y querer colgarse al movimiento magisterial, “¡Órale, órale, no es evento político!”, “¡No queremos!”, le gritaban al legislador, como si trajera peste. Luego, ya cuando lo retiraron, decía: “acabo de saludar a mis amigas, a mis amigos que tengo que son maestros”. Pues qué llevado. En el magisterio recriminan que Peña, a fin de cuentas, aprobó el proyecto de presupuesto, y ahora se ofrece a hacer modificaciones… ¡a lo que el mismo palomeó!
ENCUENTRE LAS 10 DIFERENCIAS
Tampoco ayer el rector Rubén Ibarra fue a la reunión que convocó la líder del SPAUAZ, Jenny González. Rubén alegó que estaba con el subsecretario de Gobernación, César Yáñez, para tratar el asunto de las negociaciones con el ISSSTE. No tardaron los venenosos en cuestionar si realmente ocurrió el encuentro, al asegurar que las fotos eran de octubre de 2024. Ibarra vestía la misma guayabera, aunque Yáñez sí usaba ropa distinta. Este jueves, el alcalde de Texcoco, Nazario Gutiérrez, también presumió una foto con el funcionario federal, quien llevaba un pantalón diferente al que traía puesto en la reunión con el rector, supuestamente el mismo día. “Creen que somos iguales”, reviró el rector de la UAZ a quienes lo señalaron. Por cierto, los plurales reclaman, además, que al delegado de Relaciones Exteriores, Antonio Viesca, ya lo acomodaron en Derecho, así de repente.
DESASTRE DE EX ALCALDES
Desde que estaban en funciones ya se advertía que sus administraciones no iban a terminar bien. En las revisiones de la Auditoría Superior de la Federación del Ejercicio Fiscal 2023, los supuestos desfalcos más escandalosos corresponden al gobierno de Beto Salazar en Jerez, que dejó observaciones por más de 173 millones de pesos. Obras aparentemente mal hechas y gastos personales en servicios no justificados son los pecados que se le achacan. El actual alcalde, Rodrigo Ureño, tenía razón al quejarse del desastre que le heredaron. Otro ex presidente mañoso fue Daniel López, de Ojocaliente. La auditoría le detectó presuntos malos manejos por más de 102 millones de pesos.
