CALIFORNIA, ESTADOS UNIDOS. Este lunes, entre las calles 11 y la Figueroa del centro de Los Ángeles, miles de migrantes pararon actividades y salieron a las calles, entre ellos zacatecanos, para mostrar su inconformidad por las políticas impuestas por el gobierno de Donald Trump.
La protesta en la capital de California, considerada santuario por la protección que las autoridades dan a sus ciudadanos, se sumó a las realizadas durante el fin de semana por migrantes originarios de Honduras, Nicaragua, Guatemala, Colombia, El Salvador y México, siendo de este último país las banderas que más se ondeaban.
Liliana Cabral, zacatecana radicada en Los Ángeles, fue la encargada de transmitir en vivo la marcha multitudinaria de este lunes, en la que se escuchaba el claxon de los vehículos, mientras que la gente de a pie gritaba: “el pueblo, unido, jamás será vencido”.
Además, los ciudadanos indocumentados señalaron: “nadie debe vivir con miedo; no somos delincuentes, sino trabajadores”.
“SAN DIEGO, UNA PIEDRA EN EL ZAPATO”
Otra zacatecana, Blanca Estela Ibarra Rojas, mostró el sentir de la gente indocumentada que radica en San Diego y otras ciudades como La Jolla, donde se ubica la Universidad de San Diego y cuyos estudiantes se unieron a las manifestaciones.
En la grabación se muestra cómo los participantes de la marcha piden que paren las amenazas en su contra. “Todos queremos que se protejan los derechos de los migrantes”, expresó Ibarra Rojas.
En la ciudad Escondido, refirió, “no se hizo una marcha para hacer desmanes, sino para que la autoridad se dé cuenta de la calidad de personas que viven en Estados Unidos, que solo se dedican a trabajar”.
Lo interesante, dijo, es que los mismos habitantes de La Jolla, un barrio de nivel económico alto, y mismos estadounidenses se unieron a exigir el respeto a sus derechos.
Blanca Ibarra comentó que “las manifestaciones se han realizado durante los últimos fines de semana por la gente que se ha tenido que quedar en sus casas, incluso sin poder ordenar comida y sin ir a trabajar por miedo a ser deportados”.
Esto, afirmó, es un mensaje de esperanza, para mostrar que los latinos están unidos enfrentando este problema; “que sepan que las ciudades que son santuario como San Diego son una piedra en el zapato y que todas las personas ya están informadas sobre sus derechos”.
Por otro lado, este lunes se emprendió la campaña Un día sin mexicanos, en la cual se muestra el respaldo a los migrantes al no consumir y no frecuentar empresas que apoyan las medidas del gobierno de Donald Trump, entre ellas Walmart, Target, Marshalls y Starbucks, las que han permanecido vacías. Además algunas instituciones educativas decidieron suspender las clases.
UN RIESGO
El líder migrante zacatecano Guadalupe Gómez alertó sobre las manifestaciones pacíficas, pues “lo único que hacen es arriesgarse a que los detenga la policía de migración o que los agreda la gente racista”.
Además, precisó, “ondear las banderas mexicanas en las calles solo es una advertencia para las autoridades, más, cuando quienes salen no tienen documentos. Los estamos arriesgando en primer lugar; las cosas no deben ser así, no puedes venir a torear las avispas (sic)”.
El zacatecano, perteneciente al Consejo de Federaciones Mexicanas en Norte América (Cofem) y al Colectivo de Federaciones y Organizaciones Mexicanas Migrantes en Estados Unidos (Colefom), reiteró que se realizan reuniones informativas a puerta cerrada, aunque convocarán a otras vía zoom para evitar que alguien denuncie este tipo de juntas.

