FRESNILLO. La producción de uva disminuyó 60 por ciento debido a una helada que se registró en la comunidad El Salto y ello ocasionó pérdidas económicas para las personas que se dedican a la vid.
Raúl Jaime Márquez, productor local, detalló que por esta situación los agricultores se quedaron sin recursos para cubrir los costos de producción y sin una base financiera para el próximo ciclo agrícola.
Estimó que alrededor de 350 campesinos resultaron afectados, ya que “algunos perdieron 60 por ciento
de la floración de sus arbustos, lo cual generó pérdidas de 80 por ciento de sus cosechas”.
Reveló que las cifras son alarmantes, ya que durante una buena temporada una hectárea (ha) puede generar ingresos de hasta 150 mil pesos. Sin embargo, este año apenas alcanzaron de 10 mil a 15 mil pesos.
Mientras que los costos de producción, continuó, rondan entre los 70 y 80 mil pesos por ha, pues tienen que cubrir la mano de obra, el mantenimiento de la planta y la aplicación de fertilizantes.
Aunado a ello, Jaime Márquez mencionó que varios de sus compañeros de oficio no lograron saldar sus deudas, acumulando déficits que arrastrarán el próximo ciclo agrícola.
“Estamos hablando de pérdidas millonarias. Cada productor debe entre 200 y 300 mil pesos. No sabemos qué vamos a hacer para solventar nuestras deudas.
“La vid es un cultivo que requiere mucha inversión y tiempo. Mientras que una hortaliza se cultiva en
tres meses la uva necesita más de 90 días para empezar a generar ingresos”, expuso.
SIN CONTRATOS
El afectado indicó que la Secretaría del Campo (Secampo) les prometió ayudarlos con un apoyo económico, aunque es fecha que aún no lo reciben.
“Nos dedicamos a la profesión más jodida del mundo, donde no hay apoyos de nada, los gobiernos federal y estatal redujeron los programas del campo para unos cuantos”, consideró.
Aunado a la carencia de apoyos de los tres órdenes de gobierno, agregó que la falta de contratos de compra venta con empresas vinícolas deja a los productores aún más vulnerables.
“Buscamos acuerdos que nos den cierta estabilidad, pero las empresas no quieren hacerse responsables en caso de siniestros. Nos dejan completamente solos”, refirió.
Raúl Márquez enfatizó que hace varios años los productores estaban afiliados a la Unión de Viticultores de Fresnillo y vendían sus cosechas a empresas de jugos que tenían sede en El Mineral.
No obstante, decidieron independizarse debido a los bajos precios y buscaron otros mercados y negocios a nivel nacional para vender su producto.
Agregó que la falta de agua agrava aún más la situación, pues la presa Leonardo Reynoso opera con un volumen limitado y solo 40 por ciento de la superficie cultivable cuenta con riego suficiente.
“Llevamos años pidiendo seguros agrícolas que nos protejan contra desastres naturales, pero no hemos recibido respuesta. Las pérdidas no solo afectan a los productores, sino también a las comunidades que dependen de la actividad agrícola.
“La falta de ingresos repercute en empleos y en la economía local, dejando a familias enteras en una situación precaria”, aseguró.
A pesar de ello, el productor de vid mencionó que los agricultores no pierden la esperanza de recibir algún apoyo.
“Necesitamos un rescate urgente. Un buen precio para nuestras cosechas, financiamiento accesible y seguros que nos protejan ante el cambio climático”, recalcó.
“PANORAMA DESOLADOR”
Jaime Márquez dio a conocer que esta situación no es exclusiva de los viticultores, pues los productores
de maíz y frijol también enfrentan un panorama desolador.
Ejemplificó que el maíz blanco se paga a cinco pesos por kilo, apenas un peso con 50 centavos más que
hace cinco años y así “no salen los gastos”.
Afirmó que por este hecho la producción disminuyó drásticamente, y muchos agricultores prefieren ensilar el grano en lugar de venderlo, ya que no hay precio en el mercado.

