¿QUIÉN PAGA EN FRESNILLO?
Al final del día, el ex contralor de Fresnillo, Arturo Torres, no salió tan morenista como presumían. Lenguas viperinas revelan que el ex funcionario no se quiso echar la bronca de validar obras por 28 millones de pesos, que nunca pagó la ex alcaldesa Rita Quiñones. Y ahora el presidente Javo Torres tampoco quiere pagar. En su momento, el entonces primer edil Saúl Monreal autorizó las obras, pero Rita no las financió con algún fondo y solo se alcanzaron a contratar con ingresos propios. Esos proyectos –que incluyen la rehabilitación hidráulica de la calle donde vive Rita– finalizaron en septiembre, pero nunca se fondearon. Supuestamente, el presupuesto ya estaba agotado y por eso Torres Luna no validó los proyectos. ¿Y ahora quién va a pagar?
DIPUTADA CAE EN OMISIÓN
La diputada local Karla Esmeralda Rivera reconoció ingresos totales por 1 millón 176 mil pesos, libres de impuestos, por funciones que desempeñó como supervisora en la Secretaría de Educación, durante el año pasado. Pero a la Función Pública nunca le reportó las ganancias que debió haber tenido por su negocio de renta y venta de trajes y vestidos, ubicado en el fraccionamiento Colinas del Vergel. Todo indica que ha estado ocultando tanto el negocio como sus otros ingresos, pese a que hizo su declaración patrimonial bajo protesta de decir verdad. ¿Se merecerá una sanción la legisladora de Nueva Alianza?
POSICIONES INCÓMODAS
Nunca antes se habían peleado tanto las contralorías durante las primeras semanas de una administración. A Remigio Pérez le dieron una patada para sacarlo del Órgano Interno de Control de Apozol. Lastimado, pero sin rendirse, Remigio denunció ante la auditoría a la alcaldesa Gaby Arellano por despido injustificado y abuso de autoridad. No son pocos los Órganos Internos de Control que se sienten vulnerables, amenazados. No hay hasta el momento un líder de contralores como lo fue Edmundo Guerrero, de Fresnillo, en el periodo 2018-2021, y que siempre quiso ser Julio César Nava.
VENGANZAS CAPITALINAS
El alcalde de la capital, Miguel Varela, le bajó tres rayitas a los ataques contra el equipo de Jorge Miranda. Pero entre sus colaboradores todavía hay quienes tienen sed de venganza, como Lupita Flores. Las lenguas bífidas revelan que Lupita trae una cacería en contra de Roberto Plaza, a quien acusa de ser uno de los operadores que, a bordo de vehículos oficiales, más pegó a los varelistas. Curiosamente, antes de esa campaña, Flores llevaba buena relación con Miranda. Otro que trae ánimos de revancha, dicen los alacranes, es el regidor Óscar El Choco Contreras, hermano de Osvaldo El Negro Contreras.
LA EMPRESA PAGÓ
Efectivamente, reconoce Ernesto González, hubo una observación de 1 millón 64 mil pesos por deficiencias en la obra del Centro Temporal de Resguardo de Cadáveres. Pero esas deficiencias, asegura el secretario de la Función Pública, fueron subsanadas por la misma empresa contratada para el proyecto. El funcionario presume que la intención es prevenir o actuar a tiempo para evitar sanciones.
Ya se destapó como un aspirante más a la rectoría el corajudo ex líder del SPAUAZ, Pedro Martínez. El veterano catedrático de Ciencias de la Salud había estado más enfocado los últimos meses en asuntos académicos, pero ahora se prepara para la grilla.
