ZACATECAS. Norma Castorena Berrelleza, líder de la sección 39 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Salud (Sntsa), enfatizó que después de un año complicado en la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ) con la transición al Instituto Mexicano del Seguro Social para el Bienestar (IMSS Bienestar), las necesidades y obstáculos se incrementaron, pues “ahora hay más faltantes en todas las áreas”.
Reconoció que todo el tiempo hay necesidades, pero en esta administración se ocupan más medicamentos, material de curación, equipos, jabón, toallas de papel, cloro, detergente, entre otros.
“Esto es la puntita del iceberg, de fondo hay más cosas, la gente está a punto de estallar, ya se prendió fuertísimo el tema, estamos dispuestos al paro total de la Secretaría de Salud”, advirtió.
Detalló que en las áreas de alimentación de los hospitales más grandes hubo un recorte presupuestal a los insumos de la cocina y derivado de esto no se le brinda la dieta como corresponde a los pacientes, además, la comida para los trabajadores no alcanza.
La líder sindical expuso que “el tema de los medicamentos ha sido un caos”, porque a diferencia del conflicto anterior, que se enfocó en los hospitales generales de Zacatecas y Fresnillo, en esta ocasión es a nivel estatal la carencia que se vive en la actualidad.
“Siempre tratan de invisibilizar los movimientos de los trabajadores y luego me los acomodan a cuestiones políticas, por eso les digo, esto no tiene que ver con colores, esto es una realidad”, puntualizó.
PERSONAL ESTRESADO
Castorena Berrelleza recordó que desde que llegó la administración actual, para el sindicato solo son problemas, porque rivalizan con ella “por pensar diferente”.
Explicó que actualmente los procesos están centralizados en el IMSS Bienestar y eso los convierte en lentos y complicados.
Mencionó que para emitir alguna indicación, a los trabajadores de la salud no se les brinda por canales oficiales ni en horarios laborales, incluso tienen que usar su propio equipo para realizar el trabajo de su área.
Agregó que los centros de salud no tienen medicamentos ni equipos para brindar atención. Tampoco cuentan con uniformes y la exigencia de los superiores es que ellos resuelvan, por ello “el personal está desesperado y estresado”.
La líder del Sntsa 39 reconoció que no esperaba que se lograra tan rápido la mesa de negociación, pero se tiene que garantizar el pago de lo que está atrasado y los acuerdos sean claros, “no creo que eso sea tan fácil de la noche a la mañana, por eso el gremio se mantiene firme”.
Puntualizó que el conflicto se extendió a nivel nacional, porque de los 23 estados que integran el IMSS Bienestar, todos están en desacuerdo con los procedimientos: “quieren centralizar y no tenían la capacidad”.
Advirtió que la Federación prometió a los trabajadores de la salud respetar sus derechos laborales y “fue lo mismo que se les dijo al personal del Poder Judicial”.
Aclaró que no se trata de salir a la calle solo por hacerlo, pero ante la falta de pagos fue necesario manifestarse y, de continuar el problema, lo harán de nuevo hasta tener solución.
