Zacatecas. El festejo de los 200 años de tradición de las Morismas de Bracho fue suspendido debido a una riña que se originó entre elementos de la cofradía.
Justo en el momento culmen del triduo, los golpes se hicieron presentes entre los representantes de los ejércitos, provocando que los acompañantes y comandos de las escuadras se fueran de las lomas de Bracho.
Los empujones y gritos del combate final fueron la gota que derramó el vaso, pues entre algunos que «ya tenían pleito» se originó un combate entre una gran parte de cofrades.
Los feligreses detallaron el estado de ebriedad en el que se encontraban los iniciadores del pleito, provocando que la fiesta del 200 aniversario fuera cancelada.
La Secretaría de Seguridad Pública municipal, en conjunto de la Guardia Nacional, intervinieron en la situación, a la cual describieron como «una riña muy grande», la cual controlaron separando a los protagonistas de esta pelea.
Raul Ortiz, integrante de la escuadra del segundo batallón cristiano, señaló que debido a la pelea su hijo salió lastimado, pues una piedra que lanzaron dio contra la oreja del pequeño.
«Me da tristeza esta situación, estábamos de gala pero gracias a la mala dirección y a la irresponsabilidad de la gente, mi hijo salió lesionado y la devoción que decimos tener quedó abajo».
