NOCHISTLÁN DE MEJÍA. La peregrinación de la Virgen del Rosario dura cuatro meses y convoca a los fieles a la patrona durante su paso por todas las comunidades, convirtiéndola así en la tradición más importante del municipio.
El viaje que comenzó en la comunidad Toyahua, que significa “tierra donde cae el agua”, pasará por cada una de las localidades de Nochistlán de Mejía hasta llegar a la cabecera municipal el 4 de octubre.
“El recibimiento que tiene Nuestra Señora del Rosario en cada lugar es hermoso con mariachis, bandas y convivios, por lo que cualquier día en que se vea a la Virgen es espectacular”, explicó Enrique Reyes Durán, cronista municipal.
Cuando llega a su última parada en el templo de San Francisco, los devotos le dan la bienvenida a la virgen con tapetes de aserrín que “nadie tiene derecho a pisar, por lo que deben entrar con cuidado”, detalló.
ARRAIGO CULTURAL
La santa patrona también es protagonista de algunas leyendas locales como “La niña de los pollitos”, que se aparecía en Toyahua.
Reyes Durán relató que esta pequeña jugaba con los pollitos de una mujer arrancándoles la cabeza y después pegándoselas de nuevo, lo que causaba su molestia.
La similitud de la niña con la virgen asombró al pueblo y al párroco de la iglesia, “quien ordenó que se le ofrendaran flores en su honor”, refirió.
Finalmente, destacó que la Virgen del Rosario es muy importante para Nochistlán, por lo que están buscando que se declare como Patrimonio Cultural Inmaterial de Zacatecas.
“Queremos que se incluya toda la Romería de la Virgen, porque es una tradición que tiene más de tres siglos”, puntualizó el cronista municipal.

