FRESNILLO. El rejoneador Fauro Aloi se tuvo que sobreponer a la adversidad durante la corrida celebrada este lunes en Fresnillo, debido al mal estado del piso a partir de la lidia del cuarto astado de la tarde, cuando una fuerte tormenta cayó sobre el lienzo charro Antonio Aguilar y generó incertidumbre por el gran riesgo que implica torear a caballo en dichas condiciones.
A pesar de ello, se esforzó ante un ejemplar complicado, con el que clavó rejones de castigo montando a Mangérico, que en ningún momento se arredró con la llovizna que comenzaba a hacerse presente.
Después lució en el tercio de banderillas; no obstante que, para entonces, ya la tormenta se había desatado y el ruedo comenzaba a encharcarse.
Más tarde se adornó clavando banderillas cortas con Chato, uno de los caballos que actualmente está utilizando para el último tercio ante la pérdida de Manili, y de no haber pinchado un par de veces, posiblemente pudo haber cortado una oreja de peso gracias al esfuerzo desplegado.
LA OVACIÓN
En su primera faena volvió a sacar a Mangérico de salida, con el que clavó rejones en distintos terrenos, tratando de corregir las complicaciones del astado al que toreó muy bien en la parte medular de la faena sobre los lomos de Jaguar.
Lamentablemente, tampoco acertó con el rejón de muerte y solamente fue ovacionado.
La siguiente corrida de Fauro será el 16 de septiembre en la plaza La Luz, de León, Guanajuato, escenario donde cosechó un importante triunfo de tres orejas en la feria de enero.

