ATOLINGA. Por la descompostura de un camión desde el 22 de julio está detenida la góndola que transporta el material que adquirió el ayuntamiento para cubrir los hoyos más profundos de las curvas de la carretera Tlaltenango de Sánchez Román-Atolinga.
Lo anterior, ya que en esta zona los vehículos se dañan debido a que, si no disminuyen la velocidad, pueden caer en los profundos hoyos en los que se convirtieron los baches.
Por ello, las autoridades municipales pretendían cubrir los boquetes que representan mayor peligro al tránsito antes de que iniciaran las fiestas patronales y del Hijo Ausente que recibe el 30 de julio a alrededor de 2 mil paisanos, pero fue imposible, ya que el camión sigue varado.
Es así que “es una molestia transitar por la vía y lo es tanto para nosotros como para los visitantes”, señaló el secretario del Ayuntamiento de Atolinga, Jesús Juárez Salinas.
Reconoció que la carretera requiere de manera urgente repararse en los 23 kilómetros que mide, pues la condición de la carpeta asfáltica es pésima, “prácticamente se necesita una vía nueva”.
Explicó que el camino de Atolinga hacia Tlaltenango solía ser de las más transitadas, pues los habitantes de Totatiche y Villa Guerrero, Jalisco, y las comunidades aledañas se ahorraban tiempo de viaje, “pero ahora tienen que rodear hasta Colotlán, al estar la vía en pésimas condiciones”.
Señaló que al ayuntamiento no le corresponde rehabilitar carreteras, pues “con el presupuesto tan bajo no nos alcanza siquiera para construir un kilómetro, pero debido a las quejas que nos llegan por el mal estado del camino decidimos hacer algo, pues la gente es poco comprensiva, porque no sabe que a la presidencia no le corresponde realizar estos trabajos”.
