MEZQUITAL DEL ORO. El municipio se encuentra en alerta epidemiológica al registrarse, desde el 2 de junio, al menos 150 casos de dengue autóctono confirmados con pruebas clínicas y algunos son hemorrágicos. En tanto, alrededor de 80 personas más optaron por tratarse en sus casas con las señales evidentes de la enfermedad.
El primer paciente confirmado fue el hijo de la alcaldesa Mónica Rodarte Dávila, quien comenzó con los síntomas habituales del dengue y terminó siendo de la variación hemorrágica, lo que le causó daño en el hígado y problemas de presión.
La presidenta municipal aseguró que hasta el momento no hay muertes por el dengue, aunque informó que hay seis personas graves, cuatro hospitalizadas en nosocomios de Guadalajara, Jalisco, y dos en Juchipila.
Dio a conocer que 80 por ciento de los casos se manifestaron en la cabecera municipal y el resto en tres localidades: Los Guajes, Huerta Grande y Agua Caliente, las más cercanas a la zona centro.
Por lo anterior, los pobladores de Mezquital del Oro hacen un llamado, en manera de súplica, para que la situación la atienda el titular de la Secretaría de Salud de Zacatecas (SSZ), Uswaldo Pinedo Barrios, quien “no nos voltea a ver por ser un municipio pequeño, mientras la gente enferma y la economía se cae”, expusieron.
SIN RESPUESTA
Mónica Rodarte afirmó que los casos fueron reportados en tiempo y forma a la Jurisdicción Sanitaria 5, con sede en Jalpa, sin que hasta el momento Édgar Villalpando Domínguez, responsable de la misma, “haya hecho algo para coordinarse con el Municipio y abatir este grave problema”.
Explicó que desde el 3 de junio comenzó a insistir para contener la alerta epidemiológica, cuando se confirmaron cuatro casos positivos.
Mientras que el 4 del mismo mes envió un oficio, firmado por el alcalde interino Osbaldo Jiménez Gómez, cuando el número de contagios aumentó a siete.
“Volví a marcar el 11 de junio, luego el 19 y el 30 del mismo mes. Después el 4 y el 16 de julio. [Sin embargo], Edy [Villalpando] me dice que sí, a todo me dice que sí, cuándo, quién sabe, [por ello] ‘he puchado’ y el epidemiólogo no se mueve”, lamentó la edil.
Recordó que “la jurisdicción envió a fumigar las calles, pero sin coordinación ni orden y sin saber si la gente quería desinfectar su casa.
“La verdad me da mucha tristeza decirlo, pero no se ha hecho un plan para contener la epidemia […] ¿Por qué? Porque no hay interés. […] ¿Por qué está mal?, porque se mezcla la situación política con la de la salud”, expuso.
“MERECEMOS SER ESCUCHADOS”
Laura, una de las habitantes afectadas, afirmó que “la situación se está saliendo de control, ya que hay más de una docena de personas en diferentes hospitales, jóvenes, niños y adultos tienen que salir a Juchipila o a Guadalajara”.
Señaló que todo lo que ocurre es a causa de la mala relación que la alcaldesa de Mezquital del Oro tiene con el gobierno del estado, “por eso no brindan la atención adecuada y no hay medicamentos ni personal para atender esta situación”.
Relató que varios de sus familiares se enfermaron en mayo, pero “pudimos llevarlos a que recibieron atención médica inmediata, pero no todos tienen esas posibilidades.
“Por ejemplo, una madre y sus cuatro hijas pequeñas están enfermas y todos se echan la bolita. Necesitamos que volteen a vernos, alzo la voz por eso, aunque el municipio es pequeño merecemos ser escuchados”, concluyó la denunciante.
