¿Y las escuelas de iniciación deportiva?
La insuficiencia de escuelas de iniciación deportiva en nuestro estado es un tema que no se puede ignorar; las comisiones municipales de cultura física y deporte están fallando en su deber de desarrollar nuevo talento, omisión que le cuesta caro a nuestra sociedad.
La falta de dichas escuelas no solo limita las oportunidades para que jóvenes aprovechen y desenvuelvan sus capacidades innatas, sino que también pone en riesgo el contar con atletas de alto rendimiento que nos representen.
Cabe señalar que sin estas instituciones la juventud también carecerá de un entorno donde puedan aprender tanto habilidades técnicas como valores dentro del deporte.
Invertir en la generación de escuelas deportivas no solo es una cuestión de desarrollar atletas, es una inversión en el bienestar futuro de la juventud.
Es inaceptable que las comisiones municipales no prioricen el financiamiento y la infraestructura necesaria para establecer las mismas en sus municipios.
Mientras otros estados y países cultivan sus talentos deportivos, nosotros seguimos pensando en el milagro divino o esperando la suerte.
La falta de visión y compromiso por parte de las autoridades está condenando a nuestros atletas a enfrentar cada vez más dificultades en sus competencias. Por ello, es urgente realizar un cambio tanto de modelo como de prioridades.
Las escuelas de iniciación son la clave para construir un futuro deportivo sólido para el estado.
