CUAUHTÉMOC. El alcalde Francisco Javier Arcos Ruiz apoyó a las familias de las personas que resultaron lesionadas o perdieron la vida en el accidente ocurrido el 2 de agosto en la carretera estatal 210, con dirección a Luis Moya.
Lo anterior, al entregarles de su bolsillo 10 mil pesos a quienes perdieron a un ser querido y dispersó 30 mil entre quienes resultaron heridos cuando la camioneta Ford Ranger naranja se desbarrancó.
“Sé que necesitan del esfuerzo de muchos”, señaló el alcalde y por ello hizo el llamado a quienes quisieran sumarse a esta labor de ayuda.
Recordó que, en lo que se pudo, se dio atención a las personas involucradas en el accidente ocurrido por la falta de pericia al conducir y por transportar indebidamente a un grupo numeroso en la caja de la camioneta.
LOS HECHOS
El accidente ocurrió debido a que el conductor, Ricardo de 72 años, manejaba a exceso de velocidad y no se percató de las señalizaciones que advertían del peligro de la carretera, afectada por los deslaves de las recientes lluvias.
Lo anterior, ya que las precipitaciones de las últimas semanas reblandecieron la base de la vía y provocaron que la superficie quedara frágil, por lo que al circular la unidad por encima de un tramo cayó de una altura de tres metros.
En la unidad viajaban tres hombres, tres mujeres y cuatro niños, entre ellos Juan de 42 años, quien perdió la vida en el lugar al igual que el chofer, cuyo cuerpo quedó atrapado entre el fierro retorcido.





